DESNUDAS Y CALATAS
Rachel WeiszUn estudio conjunto de las Universidades de Pittsburg y California han puesto a las mujeres de caderas anchas y cinturas de avispa en el pico más alto de la popularidad. Ellas, dicen los científicos, suelen traer al mundo a niños más inteligentes que las mujeres "con figura de manzana". Y la hipótesis que manejan es que la causa estaría en los niveles más altos de ácidos grasos omega-3 que dichas féminas tienen acumulados en sus tentadoras caderas, y que son importantísimos para el desarrollo del cerebro de los infantes en gestación.
Algo más, según los estudios, en la actualidad existen dos prototipos de mujer que reunen las características antropométricas y los niveles de inteligencia ideales: Rachel Weisz, actriz, graduada además en Literatura inglesa en la Universidad de Cambridge; y Nigella Lawson, graduada en la Universidad de Oxford, reputada cheff, y que según los especialistas en estos temas posee "una de las siluetas de reloj de arena más célebres de Inglaterra".
Con esta información, los bonos de las caderonas de todo el mundo, incluyendo a las peruanas, se han elevado a la estratósfera, aunque en verdad desde hace un buen tiempo estaban en alza, porque en Europa, en el campo de la moda, ya no prefieren a las mujeres bulímicas o anoréxicas. Ahora, son las mujeres de buenos pechos, llenitas y caderonas, pero de formas esculturales, las que marcan la pauta en esos escenarios selectos.
Pero como nada en esta vida es perfecto, ya aparecieron los aguafiestas, que andan diciendo que el estudio de las Universidades arriba citadas tiene que ser adecuadamente ubicados, vale decir que no se puede soslayar ni el origen social de las 18 000 mujeres sobre las cuales se hizo el estudio, ni las dietas, que les permiten a esas bellas esa acumulación de ácidos grasos omega-3, placentera para la vista, pero también muy promisoria para la descendencia.
En términos directos, y parafraseando al maestro Federico More - que decía que no es lo mismo un desnudo griego que un peruano calato- podríamos afirmar, en el caso de las hijas de Eva, que no es lo mismo una gringa desnuda que una peruana calata. En este último caso, sus formas esculturales, salvo aquellas bellas-bellas del exclusivo y excluyente balneario de Asia, obedecen más al tacu-tacu y a los tallarines que por ejemplo a la llamada dieta mediterránea - verduras, fruta, pescado y vino, predominante en Europa - lo que en el caso de nuestras paisanas no llenan precisamente de omega-3 sus portentosas caderas.
Ello, por supuesto, no le resta méritos a la reconocida belleza de la mujer peruana, sea ella blanca, negra , chola o china. Bien decía José Diez Canseco:
Esta medio zambita currupantiosa
que se aliria de gracia por la plazuela
más que zamba parece botón de rosa,
ranfañote de coco, nuez y canela.