viernes, 13 de enero de 2017

UNA PALIZA POLÍTICA


Hasta que la Cenicienta de Lima Norte se puso de pie y tronó. 

Puente Piedra, si usted no lo sabe no solamente es uno de los distritos más antiguos de Lima; además, como lo escribió José Matos Mar - la información proviene del mismísimo Julio C. Tello, padre de la arqueología peruana, profesor de Matos en los años 40- su suelo exhibe todos los estratos de la evolución de la cultura peruana en esta parte del territorio peruano, comenzando por los recolectores. Pese a esta raigambre milenaria, ha sido siempre el patito feo de la gran capital: ignorada, ninguneada, o como ocurre en los últimos años, saqueada por el extractivismo urbano, que a través de sus centros comerciales, bancos, entes financieros, urbanizadoras etcétera, han acabado con su tradicional bonhomía; proceso que ha ido acompañado - como sucede con otros distritos limeños- de carencias y problemas sociales de todo tipo para los cuales solamente ha existido una tibia o nula atención.

La explosión social de estos días, en particular la de ayer, a propósito de la imposición de un peaje, no ha sido sino el producto de la indignación, de la ira popular, largamente contenidas por ese sistemático ninguneo, por esa política de oídos sordos desplegada por las autoridades de diferente nivel. Hasta que se colmó el vaso y se desbordó la paciencia. 

¿Donde han estado los agitadores de esa revuelta? Es un insulto al entendimiento sostener que esos agitadores pertenecen a tal o cual facción de la izquierda. Los verdaderos agitadores de la impaciencia, del desborde popular, están en las filas de las propias autoridades, que en defensa de los intereses del gran capital siempre hacen oídos sordos a los reclamos del pueblo, a pesar de la justeza de éstos. El extractivismo urbano tiene en el cobro del peaje una de sus principales fuentes de enriquecimiento, llegando incluso a pisar el terreno de la ilegalidad - como ocurre con el peaje de Puente Piedra- con tal de no dejar de llenar sus arcas.

Políticamente el desborde puentepedrino ha dejado muertos y heridos. Ha perdido el alcalde del municipio limeño, que cerró filas con Rutas de Lima, o lo es que lo mismo: Odebrecht, arrastrando por su interesada tozudez al burgomaestre puentepedrino, su correligionario. Pierde el gobierno de PPK, en problemas por su acelerado descrédito y que en lugar de buscar una salida al problema, movió cielo y tierra, policialmente hablando, para impedir la protesta popular. Ha quedado asimismo al descubierto la angurria neoliberal del extractivismo, que no pestañea, como es de conocimiento de todos, en recurrir a prácticas mafiosas con tal de sacar adelante sus proyectos de enriquecimiento.

"El peaje de Puente Piedra es inviable" ha dicho ayer el ministro del Interior. Cierto. Aunque a la ilegalidad del cobro hay que sumar ahora  la paliza política propinada por la otrora Cenicienta.




jueves, 22 de diciembre de 2016

¡FELICES FIESTAS!


AMIGOS:

En estas fiestas de fin de año te invitamos a reflexionar sobre el vuelo del cóndor, nuestra ave de bandera, capaz de volar bajo,a ras del suelo, en las planicies costeñas, como también de remontarse hasta las esplendorosas cumbres andinas. Persistamos en los sueños de alcanzar esas cumbres de sabiduría, de bienestar, de confraternidad humana, de belleza y alegría. Que nada ni nadie te impidan hacer realidad esas quimeras...Te lo desean Alberto y Elbita, con las buenas vibras de nuestra amistad eterna. ¡Felices Fiestas!

lunes, 19 de diciembre de 2016

¡TETELEMEQUES!


Insisto: los hombres del entorno ministerial de PPK pueden tener mucho retintín académico y profesional, pero políticamente son unos cojudazos al mango, o si ustedes quieren, unos verdaderos tetelemeques, como hablaban los viejos de mis tiempos juveniles.

Se han allanado, muy mansamente por cierto, a la intervención del cardenal Cipriani en la crisis en las alturas gubernamentales. Obvian lo que a ojo de buen cubero se observa: la renuencia de la señora Fujimori a reconocer la investidura de PPK. La hija del caco es capaz de aceptar el liderazgo espiritual - su aliado de muchos años-  del purpurado, pero sigue resistiéndose a aceptar el mando presidencial. No quiere ni pisar palacio de gobierno, porque si lo hace implícitamente está aceptando el bastón de mando del colorado.

No es lo mismo reunirse en la casa del prelado. Aquí, formalmente,  PPK y la señora aparecen como pares, un buen par de cristianos convocados por su líder espiritual. Sin embargo, en la actual coyuntura ella aparece como la más más: su mayoría congresal acaba de bajarse una de las llantas ministeriales del ejecutivo y van por más. El gringo y sus tecnócratas están a la defensiva, contra las cuerdas, enredados en sus propios miedos y debilidades.

Sin embargo, no todo es fortaleza en las filas del fujimontesinismo. El encontronazo congresal los ha magullado y esto no es bueno para los intereses de la derecha en su conjunto, ni para la propia estrategia de los pupilos de Fujimori y Montesinos, ávidos de entrar por la puerta grande a palacio de gobierno. Para guardar las formas  han movido la ficha del cardenal, quien, para la foto, aparece como el hombre de la iniciativa para sentar en la mesa a los mandos de las fuerzas en contraste. 

Ganan todos a excepción de PPK y sus tetelemeques. No han sido capaces de convocar ni de llamar al orden a la díscola Fujimori. 

¿PPK no es acaso el presidente de todos los peruanos?




miércoles, 14 de diciembre de 2016

TECNÓCRATAS DE PECHO FRÍO


Es cierto, como dicen algunos analistas, que la controversia entre el ejecutivo y el congreso no se resuelve con matonerías. No es una tema para machos, sostienen. Pero tampoco, diríamos, es un asunto para pusilánimes, para hombres o mujeres con el alma en suelo, dispuestos siempre a ponerle una u otra mejilla al contendor. El mensaje de anoche de PPK es el de la abdicación ante la bravuconería fujimontesinista que además de sus votos no tiene nada que ofrecer al país. PPK debió pechar a los matones, es decir debió anunciar que la censura al ministro Saavedra la iba a convertir en un asunto de confianza y mover todas sus fichas en ese sentido. Pero todo indica que los tecnócratas de pecho frío, liderados por el inefable Zavala le pusieron la agenda: no al pulseo de fuerzas, sí al diálogo, que en la práctica, dados los antecedentes del fujimontesinismo, implicaba entregar la cabeza del titular de educación, aunque el oficialismo, ilusamente, pensara lo contrario. Ni bien PPK terminó de hablar, cuando la respuesta de Becerril, siempre a lo bestia, tronó por radio y televisión: no se dialoga con corruptos, Saavedra debe irse a su casa. Nada ha cambiado para el fujimontesinismo, la rama de olivo alcanzada por PPK se la han devuelto con ajos y cebollas...

La crisis en las alturas se va resolviendo favorablemente para los hijos putativos de Fujimori y Montesinos. PPK y sus tecnócratas neoliberales no han dado batalla ni la darán, porque a éstos les da mismo chana que juana, demócratas o autoritarios, libertarios o fascistas. Nunca se la han jugado por una democracia auténtica, como si lo ha hecho el pueblo, los olvidados, los ninguneados, los invisibilizados por el Perú oficial, a costa incluso de la vida y la libertad de sus mejores hijos. Desde esta óptica, en la línea de la movilización del último lunes 12, las avanzadas populares y las multitudes de Costa, Sierra y Selva deberán seguir bregando por abrir o ensanchar los espacios de un camino propio, de un programa realmente de cambio y progreso que responda a las justas expectativas de las masas populares. El fujimontesinismo no ha cambiado, sus líderes de ayer y de hoy llevan en la sangre la antidemocracia, el autoritarismo, el fascismo. PPK y sus seguidores, los hechos lo señalan, no están sino para seguir reproduciendo las mismas injusticias y desigualdades del orden establecido.

lunes, 12 de diciembre de 2016

EL GOLPISMO FUJIMONTESINISTA


Con sinceridad, yo no creo que el ministro Saavedra sea la última chupada del mango. Como tampoco pienso que su reforma educativa, de clara factura neoliberal, sea la panacea para los crónicos problemas educativos del país. Lo que si sostengo, basado en la historia y en la experiencia propia, es que nunca ha habido una interpelación tan mala, ni inquisores tan mediocres como los que se lanzaron como galgos contra Saavedra en la última función congresal. Las interpelaciones siempre escuelearon a las masas. De uno u otro lado lado se esgrimían ideas, argumentos, proyectos, contrastes sostenidos. Lo que el fujimontesinismo lanzó contra el interpelado fue simplemente basura. Por eso es que, ubicándonos pulcramente en los marcos de la democracia parlamentaria el juicio al ministro fue un un fiasco. Saavedra tiene toda la razón del mundo al decir ¡no renuncio! Lo que este ministro, al igual que PPK y sus tecnócratas se resisten a aceptar es que el guillotinamiento del titular de educación no es sino parte de un plan mayor que los pupilos de Fujimori y Montesinos, han articulado para hacerse del poder total en el Perú. La experiencia latinoamericana nos indica que en los días que corren los golpes ya no se dan en los cuarteles, como antaño ocurría. Hoy se traman y se ejecutan en los parlamentos donde las fuerzas del oscurantismo, trenzadas en intereses subalternos, dejan sin piso a los presidentes que no gozan de sus simpatías. El fujimontesinismo, apunta a eso, tiene un peso congresal determinante, aliados como el Apra, y tontos útiles en las propias filas pepekausistas - Sheput, Techito, Araoz- que son proclives al maridaje con el fujimontesinismo, basados en sus coincidencias ideológicas y en su temor al pueblo en movimiento. Porque, aunque no pocos sectores sociales lo admitan, la única vía para pararle los machos a la lumpenería fujimontesinista es la de la movilización de todas aquellas fuerzas democráticas, progresistas y patrióticas que en calles y plazas se opongan a que el Perú se vuelva nuevamente una pampa donde las leyes, las normas y las costumbres - como ocurrió en los años 90- lo impongan las mafias, los ladrones de cuello, corbata y uniforme, la prensa putrefacta, y los sicarios. Esa es la trascendencia de las movilizaciones convocadas para esta tarde en Lima y provincias. En un contexto de esa naturaleza, con las izquierdas y fuerzas democráticas de todos los colores y matices fortaleciéndose al lado del pueblo en el combate mismo, el proyecto golpista del fujimontesinismo puede ser quebrado.

jueves, 8 de diciembre de 2016

UNA BECERRILADA


La interpelación de ayer al ministro Saavedra, bien podría resumirse en tres palabras: fue una becerrilada, un monumento a la ignorancia, a la grosería, a lo grotesco. Nunca se ha visto una mayoría congresal tan caballuna, no hay un solo representante que marque la diferencia. La consigna era aplastar al ministro de educación, vapulearlo, patearlo, mentarle la madre, meterle la mano. Y vaya que lo hicieron. Todo estaba montado, no había un solo fujimontesinista que no tuviera su papelito, que hasta lo leían a falta de retención. Fue un show, en el que el lamentablemente el propio ministro puso lo suyo. El hombre domina su tema, es capaz profesionalmente, sabe, como todo el mundo en sus cabales, que la corrupción no puede salpicarlo, pero políticamente es un cero a la izquierda. Una interpelación, menos ante una fauna como la que controla el congreso, no puede ser entendida como una clase magistral en la Católica o en la del Pacífico. Con los materiales que posee bien pudo llevar a a esa mayoría a su juego para enterrarla entre lecciones teóricas y prácticas, giros verbales, citas históricas, sarcasmos, señalamiento de ambigüedades, etcétera, empleando el tiempo que quisiese. El populorum hubiera sido el gran ganador. Ya Lezcano, el representante de Acción Popular, había recordando en su intervención que en alguna oportunidad Javier Alva Orlandini, en 36 horas maratónicas, se había llevado por delante a toda la oposición congresal de su tiempo. Pero al desangelado Saavedra, como a sus colegas de gabinete, le falta lo que ponen las gallinas. No tienen agallas, garra, coraje, están hecho para recibir, no para dar, porque como lo hemos dicho en varios lugares, no disparan ni en defensa propia. Ayer, Saavedra fue con su cabeza bajo el brazo, a aguantar el aluvión de falsedades e inmundicias que sus adversarios estaban dispuestos a arrojarle. ¿Y su bancada? Estaba con la moral en el suelo. Su vocero, Bruce, había metido la pata hasta la ingle al haber pretendido - abusando de su cargo congresal- llevarse a la policía de Lima a cuidar a sus invitados en la inauguración de su restaurante en la Costa Verde. Hizo bien en no ir a la sesión, pero igualito, sus colegas tuvieron que cargar con vergüenzas ajenas. Pero el show de Becerrii y sus muchachos no ha pasado inadvertido. Hasta la propia derecha, la liberal se entiende, ha marcado distancia. Pero eso nunca podrán entenderlo...

martes, 29 de noviembre de 2016

SEQUÍA DE AMOR


PPK y sus tecnócratas de lujo han resultado ser un fiasco. No hablo del manejo económico, donde todo el mundo sabía que iban a hacer lo mismo que sus antecesores. Políticamente están en la vía pública, se han entregado en cuerpo y alma al fujimontesinismo, porque piensan que por la vía de no hacer olas accediendo a su voracidad, pueden sacar adelante sus proyectos. Craso error. Se los están comiendo con zapatos y todo. Pero además profesionalmente y personalmente no dan la talla, por más diplomas y palmarés académicos que muestren. Lo ocurrido con el ministro de defensa es un tremendo ejemplo de su fragilidad. El cargo, por sus propias particularidades, requería de un hombre o de una mujer cuajada, firme, capaz de sortear todos los riesgos que esa delicada cartera entraña. Pero el país se ha dado con un ministro que a la primera de bastos bajó la guardia ante una de esas mujeres de ensueño que el Perú sabe entregar al mundo. ¿Fueron los ojos, la sonrisa, las contorneadas piernas, o quizá la colita de la hermosa trujillana que fungía de asesora del despacho ministerial, las baterías naturales que se trajeron abajo lo que se suponía cerradas defensas del titular de defensa? ¿Tienen razón los deslenguados que le dan más peso a la caja matagalán en ese tórrido romance? ¿Y si ese ministro tan necesitado de cariño se hubiera cruzado con una modernísima como poderosísima Mata Hari? Los intríngulis del affaire amoroso solamente lo sabe la pareja. Lo cierto, sin embargo, es que el gringo y sus tecnócratas de lujo están quedando como zapatilla de chino viejo. La renuncia del ministro, que se caía por si misma, no arregla de por sí el asunto, muestra más bien flancos que usualmente no se toman en cuenta a la hora de la nominación de los funcionarios de la alta dirección: su sequía de amor...