lunes, 16 de octubre de 2017

PELOTA DE TRAPO



UNO 

Veo fútbol desde niño, cuando tuve ocasión de admirar a los argentinos que campeonaron en el sudamericano de Lima, en 1957. ¡Qué equipazo! Escuché al legendario Pipo Rossi gramputear a todo el mundo, hasta el árbitro llevaba pa' la finca. Como también conocí a ese trío maravilloso de magos de la pelota: Maschio, Angelillo, Sívori. Todos bajo la batuta del viejo Stábile. 
El Perú no se quedaba atrás. Huaqui, Terry, Mosquera, Seminario, Rivera... eran unos diablos con el balón. El mismísimo Brasil, padeció después con el equipo peruano para clasificarse al mundial de Suecia del 58. La famosa "hoja seca" de Didí, en el Maracaná -ver foto- nos dejó con la miel en los labios, mientras los brasileños, con Garrincha y Pelé como máximos artilleros, alcanzaban la gloria.

¿Que tenían de común esos malabaristas? Unos y otros habían salido de los potreros de las grandes ciudades. El fútbol, de raíces inglesas y privilegiadas, se había recreado en estas tierras, aclimatándose a la pobreza de los barrios populares. La famosa pelota de trapo fue el símbolo de esos tiempos. 

Porque el fútbol siempre fue y será el deporte de los pobres. Jugarse una pichanga interminable en  los corralones, terrales, callejones... no costaba nada, salvo el tiempo, la requintada o los coscorrones paternos. Por eso es que los barrios orilleros como el de La Boca en Argentina, o el Rímac y La Victoria en Lima, han sido siempre canteras de futbolistas, como lo fueron  los descampados de las haciendas costeñas.
  
En esos espacios se soltaban las habilidades innatas. Afloraban las fintas, túneles, sombreros, chalacas, y los fierrazos que terminaban mandando la pelota hasta el fondo de las imaginarias redes. Eran barrios de bravos, de faites y malevos. Los pechos fríos no tenían cabida en esas confrontaciones. La boquilla funcionaba a las mil maravillas y si no, entraban a tallar los puños y algo más porque no faltaban los Carita y Tirifilo. El temperamento y la autoestima se afirmaban en esas batallas.

Equipos mayores como el Boca Junior o el Alianza Lima  nacieron y se fortalecieron en esos semilleros. Los italianos, que llegaron a Buenos Aíres en busca de futuro y que le dieron vida a los conventillos multicolores de La Boca, y los afroperuanos que emergieron de los algodonales  o de la servidumbre citadina, poblando callejones y corralones limeños donde hervía la vida, fueron los héroes de los tiempos aurorales del fútbol.


DOS
Con la expansión de las escuelas y colegios, el fútbol ganó otros espacios. La educación física, obligatoria en todos los planteles educativos, fue  el gran catalizador de las potencialidades deportivas de niños y jóvenes. En mi querido Monserrate de la vieja Lima, la escuelita fiscal donde cursé mis estudios primarios contaba con un profesor de educación física, y cuando llegué al glorioso Guadalupe ya fue el despelote. A sus grandes patios y sus arcos de fierro para el fulbito,  se sumaba un gimnasio completo y un estadio que estaba en las afueras del casco urbano, hoy Los Olivos.

No se practicaba únicamente el fútbol. El básquet, la natación, el atletismo, la gimnasia...eran otras actividades nada desdeñables.  Cada una de ellas con su profesor especializado. En el fútbol, destacaba José Chiarella, que llegó a ser entrenador del Sport Boys del Callao y que hizo de Guadalupe campeón intereescolar. Mifflin, Muñante, Burella, Salem, Llerena,  Béjar...entre otros, sacaron la cara por la celeste.
Otros colegios, tuvieron sus propios referentes. Miguelito Loayza, el genio que brilló en la selección de 1959, en Buenos Aíres, estudió en el Ricardo Palma de Surquillo,  en tanto que el Mariano Melgar, de Breña, cobijó a los famosos "carasucias" del Defensor Lima, que hizo historia en el torneo profesional; mientras el nene Cubillas brilló en el Ricardo Bentín del Rímac, aunque sus orígenes fubolísticos hay que buscarlos en las canchas polvorientas de Puente Piedra.

No todos los grandes futbolistas de entonces, sin embargo, llegaron a pisar la escuela. El gran Perico León, uno de los bizarros de La bombonera y de México 70, por ejemplo, aprendió las primeras letras gracias a Cubillas en los entretiempos de los encuentros futbolísticos.


TRES

Desde esos años aurorales hasta el presente, mucha agua ha corrido bajo los puentes del río Rímac. La pelota de trapo ya no existe. El fútbol, merced a la expansión tecnológica, ha terminado por entronizarse en el imaginario popular. Hoy, hasta en los últimos rincones del país se vibra al compás de los Guerrero y los Cueva con la blanquirroja;  aunque no pocos, dada la mediocridad del fútbol local, prefieran hinchar cotidianamente por el Barcelona o el Real Madrid.

Los estadios o las lozas deportivas se han multiplicado, como las academias de fútbol y los clubes profesionales. La expansión del capitalismo no ha dejado piedra sobre piedra de los viejos clubes de barrio. El vil metal se impone hasta en los torneos donde se supone debe primar el amateurismo. Lo que no ha cambiado, sin embargo, son las condiciones de vida de los Guerrero, Orejas, Cuevitas y Carrillos, que abundan en los extramuros de la gran ciudad. 

La pobreza y la desnutrición, el desempleo y la desesperación cotidiana por el día a día, siguen complotando contra el desarrollo de las fortalezas deportivas de los niños y jóvenes. Salvo honrosas excepciones,  los gladiadores que en las próximas semanas nos pueden llevar al mundial, tuvieron la suerte de cruzarse con algunos mecenas. Las escuelas y colegios, otrora semilleros de todos los deportes ya no pueden cumplir con esa noble tarea. Los ajustes presupuestales los han reducido a la sobrevivencia

Por eso, cuando entre broma y en serio se dice, en referencia a los partidos  de fútbol con Nueva Zelanda, que será un encuentro entre los que toman realmente leche y los que consumen sustitutos de la misma, están diciendo una gran verdad. Basta ver  las diferencia entre los biotipos de ambas selecciones para darse cuenta de las desigualdades que reflejan el estado del desarrollo económico y social entre ambos países. 

Creo no equivocarme, finalmente, si afirmo que si bien la pelota de trapo en sí ya no es más que una reliquia en cualquier museo del fútbol,  las realidades sociales que le dieron vida no han desaparecido como para pensar en la sostenibilidad de ese deporte como de otros, atletismo o vóley por ejemplo.  Que no nos deslumbren los balones de fútbol de última generación,  las camisetas y chimpunes multicolores, las canchas de grass sintético, los golazos de Paolo o del Orejas, o las tapadas de Gallese. 

Lo que se requiere es un desarrollo multidimensional del fútbol y otros deportes. La realidad, empero, nos dice que bajo el imperio del orden vigente, así vayamos al mundial, los éxitos serán simples fogonazos, flores de un solo día. De lo contrario, a tantos años de su realización,  no estaríamos todavía elogiando los goles de Cubillas en México 70 o las arremetidas del tanque La Rosa y la magia de Cueto en España 82...








lunes, 9 de octubre de 2017

¡ASÍ NO JUEGA PERÚ!


¡Así no juega Perú!

En el Perú, la violencia contra la mujer es como el pan de cada día.

La agreden en la casa, en la calle, en el trabajo, en todos los escenarios sociales. La razón es una sola: es considerada como la última rueda del coche.

Por eso es que el hombre la golpea inmisericordemente: a puñetazos y patada limpia, cuando no la mata; con la mirada ninguneadora, o con el lenguaje de alcantarilla que utiliza en las relaciones de pareja.

Violencia que se hace ostensible además, cuando el hombre somete sexualmente a la mujer.

Pero en el trabajo las cosas no son mejores para la mujer, incluyendo a las que pueden ostentar grados académicos y títulos. Siempre ganarán menos que los hombres, o no tendrán las mismas oportunidades para ascender, por no hablar del acoso sexual, denunciado pero no atendido, o del pecado de salir embarazada, que le puede costar el puesto.

La propia OIT se ha visto obligado a reconocer que si las cosas van como van en el tema salarial, por ejemplo, las mujeres tendrán que esperar -teóricamente se entiende-  hasta el 2087 para alcanzar la nivelación, salvo que los hombres y mujeres nos pongamos las pilas en la pelea por la igualdad de derechos.

El problema no es nuevo en el país. El machismo y el patriarcalismo son tan viejos como el hilo negro. Lo paradójico es que con la modernidad neoliberal, el tan mentado crecimiento económico, no se ha orientado a resolver el problema, lo ha agudizado.

La cosificación de la mujer como un mero objeto de deleite sexual o visual, presente en los medios, es un producto neto de los tiempos utilitaristas que vivimos.

Algo más. La GGTP ha denunciado más de una vez , que en las áreas laborales que han despuntado en los últimos años no rige la disposición de a igual trabajo, igual remuneración. Las mujeres, afirma la central, ganan un 30% menos que los hombres, a pesar de efectuar las mismas labores. 

Sin contar claro, a las trabajadoras informales que cubren las calles de las principales ciudades del país y sus extramuros. Ese es su refugio laboral.

Lo peor o lo más complejo está en el manejo ideológico de esos graves problemas, que no auguran nada promisorio. 

La lucha frontal de los sectores más cavernarios del país contra el enfoque de género de esos temas, orientado a analizar y buscar soluciones desde el plano de la igualdad de hombres y mujeres y de los derechos humanos, es una gran barrera para la atención de conjunto de las diferentes aristas que comprende la violencia contra la mujer.

Visión retrograda que tiene en el Estado o en la Iglesia oficial, puntos de apoyo para su desborde y expansión.

Pero cuidado, no es un tema únicamente educativo o cultural, tampoco es un asunto que involucre únicamente a los sectores más pauperizados del país. 

Últimamente un connotado académico de la universidad del Pacífico y de San Marcos -¿ya se pronunció la decana?- le metió cuello a su pareja, como ayer, otro empingorotado sujeto, barrió las calles miraflorinas con el cuerpo de su novia.

El problema, como vemos, hay que abordarlo en todas sus dimensiones y no por partes. El combate por la plena igualdad entre el hombre y la mujer y el manejo del problema como expresión consustancial de la defensa de los derechos humanos, deben constituir por ello elementos claves en toda opción democrática y renovadora, cara al siglo XXI.

domingo, 8 de octubre de 2017

NO CAIGAMOS EN EL JUEGO


Despabilémonos. ¿Ustedes creen que a la derecha en el poder les interesa realmente las habilidades y los goles de estos nuevos gladiadores del fútbol peruano, que están a un paso de llevarnos al mundial de Rusia?

La respuesta es negativa. Lo único que quiere esa derecha es usufructuar políticamente de la euforia, del entusiasmo, del apasionamiento de las multitudes, ante la probabilidad de una clasificación a la máxima fiesta del fútbol mundial.

Por eso es que en medio del júbilo popular por el empate en La bombonera, PPK y su inefable ministro de justicia acaban de expectorar a los miembros de la comisión de gracias presidenciales, que le había dicho mil veces ¡no! a los intentos de indultar al caco y asesino de la Diroes.

La nueva comisión está presidida por un hombre de ¡92 años! que según su hoja de vida no reune los requisitos mínimos  para hacerse cargo de una responsabilidad tan compleja y delicada. 

A no dudarlo, ese señor será simplemente un hombre de paja al servicio de quienes desde siempre, pisoteando la normatividad legal nacional e internacional y su encuadramiento ético, quieren ver en la calle a quien no vaciló, codo a codo con Montesinos,  en hacer trizas el Estado constitucional de derecho y el quehacer político, para robar, asesinar, secuestrar, corromper...

Los herederos de esa dupla perversa, en la misma línea de sus líderes históricos -que hizo de las vírgenes que lloran o de la prensa chicha, los distractores principales para tapar sus crímenes- busca ahora convertir el alborozo deportivo en la cortina de humo perfecta para cubrir, otra vez, sus amenazas contra la estabilidad constitucional y democrática.

La mototaxi naranja, desde su cochera congresal, quiere dinamitar las investigaciones fiscales abiertas contra su jefa. La amenaza está lanzada, a todo viento,  la propia emperatriz ha salido de las tinieblas para tirarle barro a los fiscales que le están metiendo diente a sus oscuras movidas financieras, al igual como lo están haciendo con las operaciones de su mecenas Ramirez  - que de cobrador de micro pasó a ser un magnate- y con García y sus testaferros.

Para sus propósitos, en uno u otro caso, la derecha requiere insensibilizar la conciencia del pueblo, embotarla ideológicamente. El fútbol, la probabilidad de ir al mundial de Rusia, les brinda esa oportunidad que no la están desaprovechando. Por eso es que hoy desayunamos, almorzamos, y comemos fútbol. 

Todos los medios se la están jugando al fútbol, a la clasificación, contexto en el que los verdaderos héroes, los jugadores, sus vidas, sus esfuerzos, sus goles, sus mejores jugadas, sus sueños... se transforman en meros insumos de esas campañas mediáticas adormecedoras.

Esa es la razón por la que en un envío anterior  decía que no había que perder la chaveta. Gocemos con las habilidades de un Cuevita o de un Carrillo, gritemos los goles del Orejas o de Guerrero, aplaudamos a rabiar las tapadas de Gallese...pero no dejemos de pisar tierra, de mirar críticamente el entorno económico y social, donde la derecha tiene listas yucas como las arriba señaladas. ¡No hay que caer en su juego!



sábado, 7 de octubre de 2017

¡PONLE MARCO!


Esas pechadas las aprendes en la calle, en la vida. Valen para las canchas de fútbol como para otros escenarios sociales. Nunca arrugues, nunca bajes los brazos, nunca te arrodilles, es el mensaje de fondo. Los poderosos, los que parten y reparten la torta, son los que buscan que los de abajo siempre vivan con rodilleras. Por eso es que hay que nadar contra la corriente, defendiendo nuestros propios intereses, nuestro camino, nuestros sueños, nuestra manera de entender la felicidad y la alegría para los millones de peruanos de todos los rincones del país, de todas las diversidades sociales, culturales y lingüisticas. Por eso es que esa pechada de Guerrero vale un Perú, traspasa las fronteras de los escenarios deportivos...vale para el presente y para el futuro de quienes anhelamos un país sustancialmente diferente. (Foto de Gestión).

jueves, 5 de octubre de 2017

NO SOLO DE PELOTAS VIVE EL HOMBRE



UNO
 
No solo de pelotas vive el hombre.

Lo digo ahora, cuando estamos a un puñado de horas del choque Perú-Argentina, que prácticamente ha de definir uno de los cupos al mundial de Rusia.

Mi reflexión está en la línea de lo que acaba de sostener José Velásquez, el patrón: a la Fifa no le conviene que Argentina sea eliminada. Que el Perú se clasifique no es negocio. La gente que va a Rusia, quiere ver a Messi, no quiere ver a Cueva o a Guerrero. Duele, pero es la verdad de la milanesa.

Por eso, como bien advierte el patrón, es altamente sospechoso que los máximos directivos de la Fifa estén en Buenos Aíres. Algo se mueve tras bambalinas.

Que el fútbol es un negocio es algo que ya no debe discutirse. Lean al respecto la información que trae hoy el diario Gestión, de Lima. Los empresarios peruanos, los grandazos, ya hicieron los cálculos de las ganancias que significaría que el Perú logre su clasificación. La suba astronómica de las tarifas de los vuelos a Buenbos Aíres en vísperas del trascendental encuentro nos da una idea de los sueños empresariales.

DOS

Pero hay algo más. El fútbol se ha convertido también en el nuevo opio de los pueblos. El genocida Videla organizó un Mundial para que campeonase Argentina en 1978, cubriendo así sus crímenes de lesa humanidad. El run run dice que el dictador peruano Morales Bermúdez le hizo el puente para que el equipo argentino le metiese una goleada de padre y señor mío a la oncena peruana para lograr su clasificación. El mismísimo carnicero Videla estuvo en el camarín peruano antes de la goleada. Su sola presencia era ya intimidatoria.

Otro genocida, Pinochet, habría aprovechado la euforia del país generada por un partido Perú-Chile en el estadio nacional de Lima para meterle una espiada fenomenal a la base aérea de la Joya, en Arequipa, para someterla a bombazos si acaso se hubiese producido un conflicto entre ambos países.

El mismo general Morales Bermúdez, hoy condenado por un tribunal italiano por haber sido partícipe del Plan Cóndor,  enfilado a deshacerse a lo bestia de toda la oposición de izquierda latinoamericana en los años 70, no dudó  en ponerse la blanquirroja en el gramado del Estadio Nacional, y gritar de alegría, hasta enronquecer, con el oso Marcos Calderón y sus muchachos ante un triunfo del equipo local.

Evidentemente, a Morales Bermúdez no les interesó el fútbol en sí. Lo que buscaba era generar un clima de éxtasis futbolística, de alejamiento de los problemas caseros, de oscurecimiento ideológico, para seguir aplicando el garrote. Estamos hablando de la segunda mitad de los años 70. Velasco y sus reformas ya eran historia. La contrarreforma estaba en manos de Morales. El pueblo estaba alzado, los mayores paros nacionales del siglo XX se dan en este periodo. Por eso es que la derecha, jaqueada, busca un aletargador masivo, lo encuentra en el fútbol.

No es casual por ello que PPK, a sabiendas del peso ideológico del fútbol en el imaginario popular, se apresuró en llevarle una camiseta del equipo peruano al Papa Francisco. Una huachafería, escribió Hildebrandt. Una falta de respeto digo, por tratarse de un prelado que no solamente es de origen argentino, sino que es además un fanático del fútbol.

No me llama la atención tampoco que la señora Aráoz, se haya preocupado en posar con la blanquiroja, como también lo han hecho las cabezas visibles de las bancadas fujimontesinista  y aprista. Son pura pose, buscan el efecto entre los despistados. La superconvivencia, dispuesta a como de lugar a servir disciplinadamente al gran capital, requiere de un adormecedor de masas para tranquilizarlas y distraerlas, mientras implementan sus planes esquilmadores y opresivos contra el pueblo.

A esa derecha, una victoria del equipo nacional sobre Argentina,  o mejor todavía la clasificación del Perú al mundial, le caería como pedrada en ojo de tuerto, por sus efectos políticamente distractores; en un contexto, además, donde los máximos caudillos del fujimontesinismo y del aprismo están prácticamente contra las cuerdas por las investigaciones fiscales que por primera vez los tocan.

TRES

No seamos pues gilbertos.  Como fanáticos del equipo que lidera Paolo Guerrero, apoyésmolo, y gocemos con su fútbol y sus goles. Pero, pisemos tierra. No caigamos en el juego de la derecha de perder la chaveta, de descuidarnos en la defensa de nuestros intereses más sentidos. Repito; no solamente de pelotas vive el hombre.

lunes, 18 de septiembre de 2017

DADOS CARGADOS


Los viejos tahures de la política criolla han vuelto a cargar los dados.

No habrá colisión entre el Ejecutivo y el Legislativo. Ha primado el arreglo bajo la mesa, la componenda mafiosa, el pantallazo para las tribunas. 

PPK, el lobista, demuestra una vez más que el diablo sabe más por viejo que por diablo, sobre todo si se cuenta con el padrinazgo de los jugadorazos apristas.

El gabinete Aráoz, que acaba de juramentar expresa eso y mucho más. PPK ha tirado por la ventana el encrespamiento que precipitó la crisis en las alturas y ha optado por fumar la pipa de la paz con el fujimontesinismo.

Hasta podría pensarse que esa crisis fue friamente calculada para deshacerse, sin mayor dolor, de los ministros a los que el fujimontesinismo les había sacado tarjeta roja: Zavala, Martens, Pérez Tello, García.

Sus reemplazantes le han llenado los ojos al fujimontesinismo, que guardando sus hachas y bates de beísbol, han mostrado su entusiasmo por las hojas de vida, conservadoras y reaccionarias, entreguistas y antipopulares de todas ellos. La hija del caco ha sido la más expresiva en su respaldo, batuteando a sus lugartenientes más caracterizados por su fiereza perruna.

Con ese gabinete, hasta el indulto al caco y asesino de la Diroes podría estar a la vuelta de la esquina, sin pagar un solo centavo de reparación civil como se exige a otros.

El gran capital bate palmas. Lo decía un empresario minero: lo que une al ejecutivo con el legislativo es su defensa del modelo económico. Lo político se tiene que arreglar, afirmaba. Los hechos le han dado razón.

Ante esos tahures, el pueblo, en primer lugar, tiene que olvidarse de las promesas electorales de PPK, incluyendo su supuesto enfrentamiento a la corrupción. En este terreno tanto el colorado como la jefa tienen que cuidarse las espaldas, en ambos lados hay ropa tendida, Odebrecht es ahora una palabra maldita. 

Y en segundo lugar, ese pueblo y sus vanguardias tienen que prepararse para lo peor, para la pelea indesmayable en la defensa de sus más caros intereses.  A la hora de defender el capital, el modelo, el sistema, la señora Araóz deja el canto y el baile a un lado para sacar de la cartera la pintura y el hacha de guerra. Bagua no lo olvida.

Finalmente, podemos decir que  la componenda en curso entre el Ejecutivo y el Legislativo es una entrega total, una olímpica bajada de pantalones del liberalismo criollo ante los sectores más conservadores y retrógrados del gran capital, que se expresan justamente a través del fujimontesinismo. 

No es la primera vez que ello sucede, tampoco será la última. Nuestros liberales lo son de dientes para afuera. Lo dijo ya el viejo Gonzáles Prada en 1908: "...aquí se llama Partido Liberal el grupo en que los adeptos revientan de puro conservadores".

viernes, 15 de septiembre de 2017

O VACANC IA PRESIDENCIAL O CIERRE DEL CONGRESO


La cancha está demarcada: o vacancia presidencial o cierre del congreso. Luego del choteo al gabinete Zavala, esa es la disyuntiva que aparece nítidamente en el horizonte político peruano. Sin contar, claro, al pueblo, que todavía está en el balcón, mirándose el ombligo, o pensando en los hipotéticos goles de Paolo en La Bombonera.

El pleno de ayer, donde se censuró al gabinete, fue altamente ilustrativo. No solamente porque los biceps fueron los que llevaron la voz cantante, sino porque el fujimontesinismo se fue de boca. Huérfanos de neuronas, en medio de los insultos y adjetivos de todo calibre, soltados por la  dupla Alcorta-Becerril  hasta por el último de los pinches de esa bancada, se hizo la luz en torno a las intenciones de la jefa: le están preparando la cama a PPK para endosarle una acusación constitucional, vacarlo en la presidencia y hasta fondearlo en alguna prisión.

La participación de PPK en las movidas fangosas de Odebrecht, es el gran sustento de la estrategia golpista. Ya le hicieron llegar un pliego de preguntas a ser respondidas ante una comisión que preside nada más ni nada menos que la señora Bartra, conocida ultrakeikista. Ayer, en el hemiciclo, el fujimontesinismo se bandereó con  el caso y limpiaron el piso con la figura presidencial y su supuesta participación en los megachanchullos de esa empresa brasileña como también en otras grandes cutras, de las que el colorado se habría beneficiado en su calidad de ministro de Toledo e incluso ya como inquilino de palacio.

No hay que ser adivinos, ni tener 5 dedos de frente, para darse cuenta del tramado. La jefa quiere estar en palacio y en su obnubilación, por lo menos de dientes para afuera,  no teme el cierre congresal, mucho menos una nueva elección. Becerril, el matón de Tumán, fue bastante explícito. El calor popular, dizque, devolvería al fujimontesinismo al congreso, ya no con la mayoría actual sino con "100 congresistas naranjas".

PPK, por su parte, hay que aceptarlo, se la jugó ayer, tardíamente, pero cruzó el Rubicón. Lo que no se sabe es si es capaz de seguir avanzando o de apoltronarse en el camino. Si se queda es para amagar un pacto con sus adversarios. Condiciones hay. Todo el mundo sabe que ideológicamente no hay una pared que separe al liberalismo ppkausista del autoritarismo cuasifascista del fujimontesinismo. Ambas corrientes son defensoras a muerte del sistema establecido y del modelo económico imperante, caros ambos a la gran burguesía y transnacionales que usufructúan de ellos.

Hasta el momento, PPK y su cogollo tecnocrático, en su relación con el fujimontesinismo, han empleado las rodilleras a fondo. En la nueva situación, si de cerrar el congreso se trata, tiene que despojarse de ellas. Y sin salirse del mismo encuadramiento democrático burgués, trabajar con habilidad esa salida para lo cual, claro está tiene que dejar los palos de golf a un lado, lo mismo que la sonrisa o los bailes cojudones, que lo presentan como un calzonudo al mango. 

Dos palabras sintetizan lo que podría ser el camino de PPK: estrategia y cojones. La presentación de la moción de confianza al gabinete Zavala podría hacernos suponer que algo hay al respecto. En cuanto a lo segundo, vale la pena recordar una anécdota del general Velasco. Aparentemente sin fuerzas, en cama, luego de haber sufrido la amputación de una pierna, sus adversarios le pidieron la renuncia a la presidencia. Con esa voz milica, de mando, que lo caracterizaba les respondió: A mi señores, me han amputado la pierna, no me han amputado los huevos...