lunes, 18 de septiembre de 2017

DADOS CARGADOS


Los viejos tahures de la política criolla han vuelto a cargar los dados.

No habrá colisión entre el Ejecutivo y el Legislativo. Ha primado el arreglo bajo la mesa, la componenda mafiosa, el pantallazo para las tribunas. 

PPK, el lobista, demuestra una vez más que el diablo sabe más por viejo que por diablo, sobre todo si se cuenta con el padrinazgo de los jugadorazos apristas.

El gabinete Aráoz, que acaba de juramentar expresa eso y mucho más. PPK ha tirado por la ventana el encrespamiento que precipitó la crisis en las alturas y ha optado por fumar la pipa de la paz con el fujimontesinismo.

Hasta podría pensarse que esa crisis fue friamente calculada para deshacerse, sin mayor dolor, de los ministros a los que el fujimontesinismo les había sacado tarjeta roja: Zavala, Martens, Pérez Tello, García.

Sus reemplazantes le han llenado los ojos al fujimontesinismo, que guardando sus hachas y bates de beísbol, han mostrado su entusiasmo por las hojas de vida, conservadoras y reaccionarias, entreguistas y antipopulares de todas ellos. La hija del caco ha sido la más expresiva en su respaldo, batuteando a sus lugartenientes más caracterizados por su fiereza perruna.

Con ese gabinete, hasta el indulto al caco y asesino de la Diroes podría estar a la vuelta de la esquina, sin pagar un solo centavo de reparación civil como se exige a otros.

El gran capital bate palmas. Lo decía un empresario minero: lo que une al ejecutivo con el legislativo es su defensa del modelo económico. Lo político se tiene que arreglar, afirmaba. Los hechos le han dado razón.

Ante esos tahures, el pueblo, en primer lugar, tiene que olvidarse de las promesas electorales de PPK, incluyendo su supuesto enfrentamiento a la corrupción. En este terreno tanto el colorado como la jefa tienen que cuidarse las espaldas, en ambos lados hay ropa tendida, Odebrecht es ahora una palabra maldita. 

Y en segundo lugar, ese pueblo y sus vanguardias tienen que prepararse para lo peor, para la pelea indesmayable en la defensa de sus más caros intereses.  A la hora de defender el capital, el modelo, el sistema, la señora Araóz deja el canto y el baile a un lado para sacar de la cartera la pintura y el hacha de guerra. Bagua no lo olvida.

Finalmente, podemos decir que  la componenda en curso entre el Ejecutivo y el Legislativo es una entrega total, una olímpica bajada de pantalones del liberalismo criollo ante los sectores más conservadores y retrógrados del gran capital, que se expresan justamente a través del fujimontesinismo. 

No es la primera vez que ello sucede, tampoco será la última. Nuestros liberales lo son de dientes para afuera. Lo dijo ya el viejo Gonzáles Prada en 1908: "...aquí se llama Partido Liberal el grupo en que los adeptos revientan de puro conservadores".

viernes, 15 de septiembre de 2017

O VACANC IA PRESIDENCIAL O CIERRE DEL CONGRESO


La cancha está demarcada: o vacancia presidencial o cierre del congreso. Luego del choteo al gabinete Zavala, esa es la disyuntiva que aparece nítidamente en el horizonte político peruano. Sin contar, claro, al pueblo, que todavía está en el balcón, mirándose el ombligo, o pensando en los hipotéticos goles de Paolo en La Bombonera.

El pleno de ayer, donde se censuró al gabinete, fue altamente ilustrativo. No solamente porque los biceps fueron los que llevaron la voz cantante, sino porque el fujimontesinismo se fue de boca. Huérfanos de neuronas, en medio de los insultos y adjetivos de todo calibre, soltados por la  dupla Alcorta-Becerril  hasta por el último de los pinches de esa bancada, se hizo la luz en torno a las intenciones de la jefa: le están preparando la cama a PPK para endosarle una acusación constitucional, vacarlo en la presidencia y hasta fondearlo en alguna prisión.

La participación de PPK en las movidas fangosas de Odebrecht, es el gran sustento de la estrategia golpista. Ya le hicieron llegar un pliego de preguntas a ser respondidas ante una comisión que preside nada más ni nada menos que la señora Bartra, conocida ultrakeikista. Ayer, en el hemiciclo, el fujimontesinismo se bandereó con  el caso y limpiaron el piso con la figura presidencial y su supuesta participación en los megachanchullos de esa empresa brasileña como también en otras grandes cutras, de las que el colorado se habría beneficiado en su calidad de ministro de Toledo e incluso ya como inquilino de palacio.

No hay que ser adivinos, ni tener 5 dedos de frente, para darse cuenta del tramado. La jefa quiere estar en palacio y en su obnubilación, por lo menos de dientes para afuera,  no teme el cierre congresal, mucho menos una nueva elección. Becerril, el matón de Tumán, fue bastante explícito. El calor popular, dizque, devolvería al fujimontesinismo al congreso, ya no con la mayoría actual sino con "100 congresistas naranjas".

PPK, por su parte, hay que aceptarlo, se la jugó ayer, tardíamente, pero cruzó el Rubicón. Lo que no se sabe es si es capaz de seguir avanzando o de apoltronarse en el camino. Si se queda es para amagar un pacto con sus adversarios. Condiciones hay. Todo el mundo sabe que ideológicamente no hay una pared que separe al liberalismo ppkausista del autoritarismo cuasifascista del fujimontesinismo. Ambas corrientes son defensoras a muerte del sistema establecido y del modelo económico imperante, caros ambos a la gran burguesía y transnacionales que usufructúan de ellos.

Hasta el momento, PPK y su cogollo tecnocrático, en su relación con el fujimontesinismo, han empleado las rodilleras a fondo. En la nueva situación, si de cerrar el congreso se trata, tiene que despojarse de ellas. Y sin salirse del mismo encuadramiento democrático burgués, trabajar con habilidad esa salida para lo cual, claro está tiene que dejar los palos de golf a un lado, lo mismo que la sonrisa o los bailes cojudones, que lo presentan como un calzonudo al mango. 

Dos palabras sintetizan lo que podría ser el camino de PPK: estrategia y cojones. La presentación de la moción de confianza al gabinete Zavala podría hacernos suponer que algo hay al respecto. En cuanto a lo segundo, vale la pena recordar una anécdota del general Velasco. Aparentemente sin fuerzas, en cama, luego de haber sufrido la amputación de una pierna, sus adversarios le pidieron la renuncia a la presidencia. Con esa voz milica, de mando, que lo caracterizaba les respondió: A mi señores, me han amputado la pierna, no me han amputado los huevos...




jueves, 14 de septiembre de 2017

BICEPS O NEURONAS


Definitivamente, ayer, fue un día de miércoles para la hija del caco y su bancada mononeuronal.

De un lado, el Tribunal Constitucional les hizo el pare, al declarar inconstitucional la ley que impedía que los congresistas disidentes formasen nuevas bancadas.

De otro lado, ayer mismo, sacando fuerzas de sus flaquezas el gobierno de PPK hizo lo que hace tiempo debió hacer: se cuadró ante la aplanadora naranja y les puso en la mano una cuestión de confianza al gabinete ante la cantada censura de la incapaz ministra Martens.

Tienen razón los analistas que afirman que dicha cuestión de confianza ha colocado contra las cuerdas a la prepotente bancada opositora. Si priman los biceps, caerá el gabinete Zavala; pero el fujimontesinismo comenzará a caminar en el filo de la navaja, ante la posibilidad - constitucionalmente establecida- de que PPK disuelva el congreso si acaso, a lo bestia, los mononeuronales decidan traerse abajo a un nuevo gabinete.

Es problema para el fujimontesinismo es que así como critican a la tecnocracia neoliberal de no tener manejo político, aunque le sobren grados,títulos y caché académico y profesional, la bancada mononeuronal no tiene ni lo uno ni lo otro. Por eso es que los Galarretas y Becerriles,siempre exhiben los biceps y nada más. Ayer por ejemplo, en lugar de darle trámite al oficio del premier Zavala, donde planteaba la cuestión de confianza, buscaron encarpetarlo para hacerla larga, apoyándose en cuestiones formales. Esta mañana han dado marcha atrás: el gabinete Zavala será recibido por el congreso esta tarde. Les funcionaron las neuronas.

¿Se acabará el mundo con este encontronazo entre el Ejecutivo y el Legislativo? Indudablemente que no, Las presiones de los poderes fácticos están en el orden del día para reencausar las relaciones y acabar con el ruido en las alturas. La derecha sabe perfectamente que después de esta tormenta puede venir una calma duradera, porque finalmente entre el ppkausismo y el fujimontesinismo no hay contradicciones de fondo, por tanto, las puertas de la negociación, del cubileteo y de los amarres siempre estarán abiertas.

Lo acaba de señalar al diario Gestión el empresario José Miguel Morales, hombre fuerte en el ámbito de la minería y de la explotación petrolera. La preocupación en su gremio por ese desencuentro gubernamental, dice, no es tan grande. La razón estriba en que "el Congreso y el Gobierno coinciden en la parte económica". Los temas políticos se resolverán en ese ámbito, señala, y punto.

miércoles, 30 de agosto de 2017

¡NO SOY TU CHOLO!


Marco Avilés, el reconocido escritor sanmarquino, debe estar feliz, como una lombriz.

Desde el corazón del ppkausismo se ha alzado una voz, no cualquier voz, sino la de  Jorge Villacorta, secretario de organización de ese partido, para tirarle dedo a los "blanquitos", de "ojos verdes", todos amiguitos o amiguitas de Zavala, señalándolos como los grandes responsables de las desgracias de la gestión gubernamental del también rubio PPK.

"Es el gabinete del Ku Klux Klan", ha dicho Villacorta, en alusión a las organizaciones racistas norteamericanas, blancos todos, promotores de la supremacía de estos sobre los afroamericanos, indígenas u otros ciudadanos de "color puerta", como suele decirse en estos días.

¿Donde está nuestro mestizaje, nuestra gente, el Perú, en ese gabinete? se pregunta Villacorta muy molesto por cierto del desplante que dirigentes y militantes de su partido están sufriendo. Hicieron el gasto electoral, pero  los amigos de Zavala - afirma- se encumbraron en el poder.

¿Y que tiene que ver Aviles en este desmadre partidario? Pues sucede que el otrora estudiante de San Marcos - la universidad de los cholos, afirma- acaba de publicar No soy tu cholo (Ed. Debate, Lima, 2017), un texto de denuncia justamente de las manifestaciones racistas, etnocéntricas, que se dan en el país, por encima de cacareos de igualdad, que hipócritamente la cultura oficial, dominante, suele lanzar al viento.

Avilés, ha escrito: "...Estoy harto de pensar que Quispe Mamani o Lloque Chafloque jamás serán directores de aquel diario ni ministros de Economía ni esposas o esposos de Bentín García-Miró o de Aljovín Olaechea".

La denuncia de Villacorta, de haberse producido con anterioridad a la publicación del libro de Avilés, de seguro que hubiera merecido algún espacio en el texto, como un ejemplo concreto y patético en el campo de la política, donde se supone no deberían existir demonios ideológicos como el racismo, el etnocentrismo, el machismo entre otros.

Lo cierto es, sin embargo, siguiendo a Villacorta, que en el tema del racismo el partido de PPK no podría tirar la primera piedra. No se trata únicamente de que en el gabinete de Zavala se haya formado un cogollo  amical, de hombres y mujeres, "blancos de ojos verdes", sino que además, como suele suceder en esos casos,  el grupo es excluyente, endogámico, al que los otros únicamente tendrían que apoyar, aplaudir, reventar cuetes, seguir...

El secretario de organización del ppkausismo ha sido muy crudo, ha ido directamente a la vena, al levantar la voz y decir: "Nuestra misión no es de geishas, de lacayos, ni de aplaudir", luego de denunciar que lo que quiere el premier Zavala y su grupete es una portátil en el congreso, una claque, lista para aplaudir o vitorear a la gente del ejecutivo.

En otros términos, Villacorta ha mandado a la mierda a Zavala y su cogollo. Más suavemente podría haberle dicho ¡No soy tu cholo!, aunque ambas salidas se complementan.

 






martes, 29 de agosto de 2017

CUESTA ABAJO EN MI RODADA


UNO 

Definitivamente, PPK y sus tecnócratas han perdido la chaveta. 

Si el presidente fuese aficionado al tango, la letra de Cuesta abajo, la inolvidable composición de Le Pera, con música de Gardel, reflejaría la crisis de su administración:

Ahora, cuesta abajo en mi rodada/Las ilusiones pasadas/Ya no las puedo arrancar./Sueño, con el pasado que añoro/El tiempo viejo que hoy lloro/Y que nunca volverá/

La justa huelga magisterial, sea cual sea el ángulo por donde se la desee examinar, ha revelado la incapacidad congénita de la burguesía peruana y de la tecnocracia neoliberal para decidir los destinos de un país tan complejo y singular como es el Perú. Burguesía que desde siempre le negó la educación y la cultura de calidad a las mayorías nacionales; tecnocracia, que se computa estar por encima del bien y del mal,  que comenzó a copar el Estado en los años 90, con el fujimontesinismo, y que hoy reina a sus anchas, confundiendo el país con sus empresas, democracia con una junta de sus ministros-gerentes, en cuyo marco los reclamos del pueblo deben procesarse en la oficina de recursos humanos y punto.

Esa huelga estaba recontraanunciada. No por obra de Sendero, de Movadef o de cualquier otra radicalizada agrupación política. Las inequidades de todo tipo generadas por el capitalismo,  particularmente por el neoliberalismo en los últimos 25 años, son hoy por hoy la mejor fuente de agitación, de efervescencia social espontánea de nuestros días. Mírese cualquier sector, en cualquier punto del territorio, y se encontrará leña seca, lista para arder, ante cualquier chispazo. Que el radicalismo, sea cual sea su signo, cabalgue sobre esa pampa inflamable es algo que no debe llamar la atención por la propia inacción de los partidos, de derecha o izquierda.

Es que no se necesita ser marxista para reconocer que en el país existen las clases sociales y la lucha de clases. El propio Vargas Llosa, ideólogo del neoliberalismo lo admite, como acepta también la lucha por el poder. Esas clases están en permanente pugna, económica, política, o ideológicamente, sean o no conscientes de ello;  y los silencios, al igual como sucede con los sismos, suelen anunciar verdaderos terremotos sociales, como el actual levantamiento magisterial, gestado sobre la base de las reivindicaciones más sentidas de los miles de maestros, pero que por la estulticia gubernamental terminó desnudando políticamente las incapacidades de la administración de turno, su verdadera naturaleza antipopular, con el consiguiente desmejoramiento de su imagen y posicionamiento.

DOS 

Como afirman los especialistas, no puede existir una verdadera reforma educativa con los sueldos de hambre del magisterio, ni con las condiciones miserables en las que los maestros tienen que laborar, sea en las grandes ciudades - especialmente en los planteles de sus extramuros, que algunos llaman "la otra cara de la luna"- como en las áreas más alejadas del país, donde no llegan policías ni curas, pero si llega el profesor. 

Alguien lo dijo: el neoliberalismo quiere una educación a la finlandesa, pero con salarios y condiciones laborales africanas.

A esos profesores pauperizados, que desarrollan mil oficios para poder subsistir con sus familias y que día a día tienen que lidiar con una población escolar desnutrida y maltratada por sus condiciones de existencia,  a esos profesores decíamos, les quieren aplicar una evaluación elaborada con coordenadas ajenas a nuestras realidades económicas y sociales;  y además, como decía un viejo profesor sanmarquino: ¿quién evalúa a los evaluadores?... 

La ministra Martens es un buen ejemplo, en lo negativo, de esos evaluadores de ocasión. Su negativa a sentarse a la mesa de negociaciones con los dirigentes de las maestros en huelga, la pinta de cuerpo entero. La soberbia nunca ha sido una buena consejera en este tipo de tratativas. El resultado cayó por su propio peso: los maestros se sienten despreciados.

PPK  y sus tecnócratas, hábiles para los negocios desde la empresa privada o desde el Estado, incluyendo los lobbies que han escandalizado al país, no vieron lo que se les venía. Sus destrezas empresariales o financieras, sus enjundiosos estudios en exclusivas universidades peruanas o foráneas, de poco o nada sirvieron para hacer de la política la quintaesencia de su quehacer gubernamental, en un país tan singular como el Perú. Si la política la hubiesen empleado  como telescopio y microscopio -chinos dixit-  de los crónicos problemas sociales que arrastramos, otro hubiera sido el cantar. La política la entienden simplemente como el arte de hacer más ricos a los ricos y sanseacabó.

TRES 

El Niño costero  empujó a PPK y sus tecnócratas a ensuciarse los zapatos, a darle rostro a las miserias de nuestros pueblos. Hasta lágrimas soltaron. Pero fueron visitas de médico, flores de un solo día, porque después volvieron a su hábitat social, exclusivo y excluyente, a su autismo social, a sus prácticas de socio privilegiado de algún club de cogotudos. Así no se conoce el Perú, sus diversidades geográficas, económicas sociales, culturales, lingüisticas y religiosas, que constituyen sus fortalezas. Menos todavía: así no se quiere el Perú, porque no se puede querer lo que no se conoce.

A lo sumo se desarrollan dadivosidades como las de los viejos oligarcas que a la salida de las misas dominicales de la iglesia La Merced, en el jirón de la Unión, ya tenían sus pordioseros escogidos para darles sus limosnas.

Cuando explotó la huelga ni bola le dieron, pensaron que se iba a resolver sola o con simples exhortaciones de la ministra. Cuando reaccionaron a lo bestia, palo y bomba en mano,  la bola de nieve los había arrastrado. Como en los tiempos de Cayo Mierda - el tenebroso brazo  derecho del dictador Odría en los años 50- el ministro Basombrío se esmeró en meter miedo: el cuco de Sendero y el Movadef constituyeron sus banderas para satanizar a la dirigencia y a los huelguistas. 

Pero lo dijo un conocedor del tema: ¿Cuáles son los actos de terror en los que esos dirigentes están comprometidos para llamarlos terroristas? Cayo Mierda no pasó de generalidades, de hipótesis policiales, de supuestos. Se ofendió a los maestros al meterlos en un mismo saco con los terroristas, soliviantando su voluntad de pelea. Peor todavía: el dobredimensionamiento del senderismo, terminó haciéndole el favor de propagandizarlo. Abimael Guzmán, debe estar desternillándose de risa: sigue en el bolo, la propia derecha lo pone en la cresta de la ola.

CUATRO
 
Al escribir estas líneas, PPK y sus ministros están jugando a la rudeza para dar fin a la huelga. Con el apoyo de los medios apostaron a la división, a la deserción y al esquirolaje, ahora asustan con el despido, los descuentos, el fin de la carrera, todas ellas viejas recetas reaccionarias. No han aprendido nada. En el pasado, la derecha satanizó, persiguió, torturó, asesinó, encarceló y despidió. No lograron sus propósitos de ahogar la protesta, de hacer polvo las reivindicaciones de los maestros y liquidar su organización gremial. El Sutep surgió y se fortaleció en esta pelea histórica, apoyado por el conjunto del pueblo peruano, mientras, como sucede ahora, los gobernantes salieron políticamente por las patas de los caballos.

La resistencia magisterial a esa rudeza: con los maestros en las calles de Lima y provincias y las banderas reivindicativas al  tope indican que el miedo se acabó y que la pelea, sin pensar que va a ser interminable, sigue golpeando a la derecha, debilitando al gobierno, desenmascarando al fujimontesinismo, resquebrajando una reforma educativa trabajada de espaldas a sus actores por excelencia: los maestros. 

En un contexto, además, en el que desde diferentes escenarios sociales y políticos el pueblo, los sectores progresistas del país y personalidades múltiples,  le exigen a PPK el cumplimiento de sus promesas electorales, empezando por la lucha frontal contra la corrupción en todas sus expresiones, y el deslinde en los hechos con la carroña fujimontesinista que quiere pescar a río revuelto.

En otras palabras,  PPK y sus tecnócratas han perdido legitimidad en un sector  que con sus  votos contribuyó a  llevarlos al poder.  Esa debilidad en aumento está repercutiendo en otros espacios sociales, acicateando incluso las contradicciones en las propias filas gobiernistas y entre éstos y los seguidores del caco de la Diroes. Las últimas encuestas indican el descrédito de los ppkausas. De pasada, el fujimontesinismo,  sale también vapuleado, el país entero ha tomado nota de su oportunismo y de su falta de ideas y propuestas. El adjetivo, la acusación fácil, la frase tremendista, no pueden camuflar su ignorancia supina en los temas educativos, demostrada hasta el hartazgo en ocasión de la interpelación y censura al ministro Saavedra. 

No nos olvidemos además que en los años 90, con su política privatizadora, el fujimontesinismo ahondó el drama de la educación peruana y la miseria de los maestros, alumnos y padres de familia de las escuelas públicas;  mientras le dio alas a los traficantes de la educación privada, que encontraron una veta donde saciar su afán de lucro, nutriendo las desigualdades y abismos sociales.

Epílogo

Con una tecnocracia inútil para la gobernanza de un país como el nuestro, o con una mayoría congresal que a lo Calígula es capaz de meter un caballo al hemiciclo, nada bueno se puede esperar, ni en el tema de la educación ni en el de la construcción de un país de desarrollo sostenible en todos los campos del quehacer social, incluyendo el ético. Comparto el escepticismo de Ignacio López de Soria, filósofo e historiador, ex rector de la UNI, quien sostiene que bajo los actuales patrones de funcionamiento de nuestra sociedad, donde la educación es la cenicienta del presupuesto, hablar como lo hacen nuestros gobernantes de educación de calidad, es puro cacareo.

La huelga magisterial, sin embargo, más allá de esos círculos gobernantes ha removido  conciencias, ha despertado el espíritu crítico en torno a un tema, el de la reforma educacional, que por inercia se consideraba ya zanjado. Las voces colectivas e individuales sobre la necesidad de construir una nueva educación se han multiplicado. Desde esta perspectiva no se mira solamente el árbol, se mira también el bosque: la camisa de fuerza neoliberal que inmoviliza nuestras fuerzas productivas, que impone privilegios  y exoneraciones a los que desde hace décadas parten el jamón en el país, utilizando para sus fines al propio Estado, desdeñando a los que menos tienen. 

En ruta hacia el bicentenario de nuestra independencia, con huelga o sin ella, hay que seguir fortaleciendo la idea de conquistar una educación de calidad como parte de ese proceso mayor que involucre a maestros, alumnos, padres de familia y ciudadanía. No lo olvidemos, la educación es un derecho, como el de la salud o el trabajo, todos ellos entrelazados a los alcances económicos y políticos del régimen imperante. 





viernes, 4 de agosto de 2017

NEGOCIOS SON NEGOCIOS



El viejo Engels, tantas veces negado y enterrado, escribió en 1892: "...una república burguesa es una república de hombres de negocios capitalistas en que la política es tan sólo una operación de negocios como cualquier otra". Referencia oportuna creo para entender la verdadera naturaleza de la administración PPK. A éste, bien sabemos, se le reclama desde la derecha y desde algunos sectores de la izquierda, que "haga política"; demanda que se ha acrecentado después del reencauche de su gabinete y de su discurso por Fiestas Patrias. Dichos grupos o analistas no quieren entender lo que PPK nunca ha ocultado: que es un banquero, un hombre de negocios, un lobista, un burgués, cuyo raciocinio, esté en el Perú, en la China o en Inglaterra, está atravesado por la lógica del mercadeo, del negocio, de la obtención de la máxima rentabilidad, de las sumas y restas,  de los costos y beneficios, y donde la ética y la moral son simplemente paparruchadas.

Esa ha sido siempre su política, como inversionista a secas o como hombre público. Por esto es que su gabinete, a diferencia de otras administraciones, es en lo fundamental una suma de tecnócratas que operan como gerentes de una empresa llamada Perú y que suponen estar por encima del bien y del mal. Es más, la preeminencia que alcanzan hoy figuras como las señoras Molinelli  y Aljovín o el nombramiento como embajadora en el Reino Unido de la señora De la Puente, todas ellas reconocidas lobistas con desempeños públicos controvertidos, responden a esa lógica empresarial de alto nivel.

Lo que se busca con ellas es darle más fuerza al carro, más empuje a los negocios, al destrabamiento de los proyectos reclamados por la gran burguesía peruana y las transnacionales y en cuyo contexto reclamos salariales, de condiciones de trabajo,  de salvaguarda del medio ambiente o de cumplimiento de disposiciones del tipo de la consulta previa, o de la defensa de los derechos humanos, deben supeditarse a los objetivos de los grandes negocios. 

Lo acaba de revelar el premier Zavala. La banquera De la Puente, afirma, ha sido nominada con el propósito de buscar un nuevo acuerdo comercial con el Reino Unido, que está retirándose de la Unión Europea. "Lady Su", como coloquialmente la suele llamar PPK,  tiene un pasado de negocios bastante discutible, especialmente por sus movidas en el Perú en los años 90 donde pesaron sus relaciones nada santas con el fujimontesinismo, al que blindó particularmente en el tema de los derechos humanos.

Desde la óptica de PPK nada de ello es relevante. En su lógica tengsiaopinista, no debe  interesar el color del gato, lo importante es que cace ratones...

Con esa óptica se explican también sus relaciones con el fujimontesinismo, el apoyo que le brindó a la ahora jefa de la bancada naranja en las penúltimas elecciones presidenciales, o el aval explícito que le da al indulto del inquilino de la Diroes, a quien, dicho sea de paso, admira, como lo ha confesado más de una vez.

A ese tipo de personajes, finalmente, no se le puede reclamar autocríticas en el verdadero sentido del concepto que entraña. Una autocrítica supone admitir errores, buscar sus causas y corregirlos en los hechos, no solamente de palabra.  No se trata de simples golpes de pecho, ni de poses para la platea. PPK y sus tecnócratas, que han hecho del neoliberalismo una fe, un credo, una religión, van a morir en su ley: en la vida, al igual que la mayoría de neoliberales que circulan por el mundo, van  a cuestionar los fundamentos de sus creencias, que son las que subyacen en el fondo de los problemas económicos y sociales del país.

Parafraseando a Stiglitz, el premio Nobel,  economistas como PPK y su cogollo son los que le facilitan a los banqueros, políticos y reguladores la ideología que les conviene, según la cual las prácticas y acciones que llevan a cabo van a redundar "en beneficio de todos". En el Perú, desde los años 90, con Fujimori y Montesinos, se predica ello. La vida, los hechos, que son los que finalmente cuentan, nos dice que eso no es así.

viernes, 28 de julio de 2017

GABINETE DE CHOQUE



Cuando un entrenador del fútbol, llámese Sampaoli o Reynoso define un equipo para un próximo partido, la crítica y la hinchada prefiguran inmediatamente la estrategia: de ofensiva o defensiva, dirán. De la misma manera, al observar el equipo de operadores de un gabinete, en este caso el de PPK, uno puede sacar inmediatamente lo que será su línea de trabajo. Y si deja de lado subjetivismos de toda índole podrá decir, junto con nosotros, que con ese equipo lo único que persigue PPK es limpiarle el camino al gran capital y a las transnacionales, para que en los marcos del neoliberalismo sigan haciendo de las suyas en nuestra castigada economía. Las recientes declaraciones de Roque Benavides, el hombre fuerte de la Confiep y las del mismo PPK, reduciendo coincidentemente los problemas de la economía peruana a la necesidad de destrabar proyectos de inversión, o a los efectos del fenómeno de El Niño o del escándalo Lava Jato, sin echarle siquiera por cumplir una mirada crítica al modelo vigente o al manejo gubernamental, ajeno a las promesas electorales, daban la pauta del quehacer del futuro. En este sentido, el gabinete de PPK, con los recambios de ayer, presentan al país un equipo de choque que a nombre del capital buscarán, a todo trapo, hacer realidad las aspiraciones del extractivismo minero, de los banqueros y financistas, de los cogotudos de la exportación agroindustrial...en pocas palabras de los grandes empresarios que desde hace más de 25 años parten el jamón en el país. Incluso, la terquedad del presidente y de Zavala en mantener a la cuestionada señora Molinelli en el cogollo de mando, hay que explicarlo en ese contexto: es una lobista de fuste. Como también las conversaciones entre PPK y la jefa del fujimontesinismo, cuyas coincidencias en el raciocinio económico imperantes es por todos conocido. El propio Benavides le ha reventado cuetes a esa conversación. Los halagos no son gratuitos. Tiene toda la razón por ello el ingeniero Zumarán de advertir que con ese gabinete de choque ¡correrá bala! Cierto. La resistencia, las calles, las plazas, la búsqueda del camino propio para convertir este país en esperanza y futuro, en sueño y realidad, ha tenido un alto costo en estos últimos veintitantos años. Pero para los desposeídos, ninguneados u olvidados, no hay otra salida.