viernes, 17 de noviembre de 2017

¡PONGÁMONOS EL ALMA!


La lucha contra la corrupción y el poder estatal a cuya sombra se multiplica, tiene hoy alcances planetarios. El escándalo Odebrecht y sus efectos devastadores en el quehacer político, como las reacciones profilácticas que ha provocado en los diferentes países donde la epidemia ha echado raíces, son un ejemplo de lo que afirmamos.

Ayer, en Guatemala, convocados por la Asamblea Ciudadana contra la corrupción y la impunidad, miles de manifestantes volvieron a tomar las calles y las plazas de las ciudades principales de dicho país, para exigir la renuncia del presidente y la depuración de los parlamentarios cogidos "con las manos en la masa", como afirmaron los manifestantes.

En el Perú, la lucha contra la corrupción en todos los frentes de batalla tiene sus altibajos. Las calles y las plazas lucen todavía vacías, mientras el fujimontesinismo avanza en su estrategia golpista y PPK, envuelto ya en el escándalo Odebrecht, no sabe como salir del atolladero; en tanto que su cogollo tecnocrático vuelve a mostrar su inutilidad política.

Es la hora de los pueblos. Una vez más, la democracia peruana que nació lastrada por la inexistencia de una burguesía verdaderamente democrática y revolucionaria, se jugará su futuro en esas calles y plazas, donde a lo largo de la historia republicana se ha decidido la suerte del país.

No es suficiente el batallar de los congresistas del pueblo en ese recinto que el fujimontesinismo ha convertido en una pocilga; tampoco debemos totalmente satisfechos con las declaraciones, proclamas y pronunciamientos de diferentes sectores sociales contra el golpismo naranja.

La piedra de toque en esta nueva batalla democrática y popular, vuelve a estar en esos espacios físicos donde en los 90 se derrotó al fujimontesinismo de la primera hora con la participación amplia de todos los sectores sociales antidictoriales.

Guatemala, en la hora presente, nos recuerda esas jornadas. La ciudadanía peruana tiene la palabra. Como decía Vallejo: ¡Pongámonos el alma! para desbaratar la embestida reaccionaria.

domingo, 12 de noviembre de 2017

¡NO AL GOLPISMO!


Las fieras están heridas.

El interrogatorio fiscal a Odebrechet, capo de capos de la cutra latinoamericana, los ha dejado en mal pie.

El rostro desencajado de la emperatriz en el video que está circulando lo dice todo. El circo armado por su manada en el congreso, fue, a todas luces, un engañamuchachos.

Los aprestos para el golpe blanco, denunciado por analistas independientes, cobran ahora mayor urgencia para quienes saben que el suelo de la impunidad se les está resquebrajando.

Del ejecutivo no esperemos nada, que no sea complicidad en los hechos, fragilidad, inutilidad, verborrea...

Es la ciudadanía la que tiene que manifestarse. No solamente de pelotas vive el hombre. El presente y el futuro de la democracia está en sus manos. Siempre ha sido así. 

Y en esas circunstancias, las calles y las plazas siempre han sido los mejores escenarios de ese batallar cívico, político, independiente, por la democracia.

Pongámonos de pie. 

Que se pronuncien todos los hombres y mujeres de buena fe que hace poco nomás, desde abajo, arrojaron al fujimontesinismo del poder y mandaron a la cárcel a sus siniestros cabecillas.

Sus herederos quieren repetir el plato. No lo permitamos.

jueves, 9 de noviembre de 2017

LA DEMOCRACIA COMO GANZÚA



UNO 

Para el fujimontesinismo, la democracia no es más que una ganzúa, una pata de cabra, una herramienta de trabajo con la que suelen abrir las puertas del poder.

Así lo hicieron en los 90, bajo la batuta directa de la dupla siniestra: Fujimori-Montesinos. Ganaron las elecciones presidenciales y después patearon el tablero.

Así avanzan ahora, de la mano de la heredera de esa dupla, apoyados por la banda de ganapanes que hacen de congresistas.

La trama del golpe se está desarrollando ante nuestros ojos. El zarpazo no proviene de los cuarteles, como ocurría antes, ahora se procesa desde las posiciones ganadas por los golpistas en el propio Estado.

Honduras, Brasil, Paraguay, son los modelos del golpe blanco.

El fujimontesinismo se ha hecho fuerte en el congreso, donde ejercen  su dictadura omnímoda. La verdad la tienen ellos y nadie más, el resto sobra, salvo que se encompichen con ellos.

Y desde este posicionamiento, aprovechando la fragilidad, ingenuidad o complicidad de los tecnócratas neoliberales del ejecutivo, han capturado otras importantes posiciones en el aparato estatal.

Pero van por más. Quieren el poder total. Trabajan para cortarles el cuello a los magistrados del Tribunal Constitucional y al presidente del Ministerio Público. Pero la perita en dulce está en palacio:  le están tendiendo la cama a PPK, lo quieren fuera.

El gran capital no es ajeno a estas movidas. En principio, a la derecha le es igual trabajar bajo el paraguas de una democracia, de una democradura o de una dictadura. En otras palabras le da mismo Chana que Juana.

En los 90 dejaron colgado a Vargas Llosa para engrosar las filas de Fujimori. El golpe del 92, la galopante corrupción de la dupla Fujimori-Montesinos y sus adláteres, o los crímenes denunciados, no inmutaron a esa gran burguesía. Hasta el final lo apoyaron, como después cerraron filas con Toledo, García y Ollanta. No se hacen bolas. Lo que les interesa es que le aseguren el máximo de rentabilidad a su capital y encuadren a las masas, para explotarlas o golpearlas y sanseacabó.

Ante la inoperancia de PPK y sus tecnócratas, esa gran burguesía no le hace remilgos al fujimontesinismo. Total,  unos y otros navegan con las banderas ideológicas y políticas del neoliberalismo, tan caras al gran capital y a las transnacionales

No es casual por ello que esa bankada naranja le esté dando en la yema del gusto al gran capital. El paquetón de exoneraciones tributarias, como las que inflarán las arcas de Lan y el caro favor que le están haciendo a los boyantes industriales de comida chatarra, no es precisamente moco de pavo, vistas las cosas desde los intereses de esa gran burguesía.

Como tampoco son delesnables los favores que le están haciendo a los lavadores de activos, narcos y mafiosos de todo tipo, capitalinos y provincianos, para que sigan metiendo sus pezuñas en el Estado. La no fiscalización de los recursos que cimentan los partidos, viejos y nuevos,  sobre todo en tiempos electorales, dan la pauta de ese arropamiento.

¿Y que le ofrecen a las clientelas pauperizadas del país? Pues pan y circo, Para eso están el Estado y las sectas evangélicas cuyos pastores, además de narcotizar a las masas con sus prédicas antediluvianas son las quintas columnas patriarcales, homofóbicas, misóginas y cultores de la pena de muerte contra los violadores.


DOS

El golpismo es consustancial al fujimontesinismo. 

Se incubó y desarrolló en la violencia, en el aplastamiento a sangre y fuego de la oposición, en el uso arbitrario del Estado, de sus recursos e instrumentos en beneficio particular, y de las sectores sociales en cuya representación operan. Su carencia de doctrina, el verticalismo interno, el caudillismo dinástico y la mantención de clientelas, no de correligionarios, son algunas de las características de esa corriente. 

Los nombres de sus movimientos han variado a través del tiempo, pero la esencia de comportamiento siempre ha sido el mismo.

El zarpazo abierto, desembozado, suelen darlo cuando sus vísceras pueden quedar al descubierto. Los memoriosos recordarán que en los 90 el detonante de abril del 92  fue el affaire de la ropa donada por los japoneses para los pobres del Perú, que la familia del caco comenzó a vender. La denuncia provino de la propia esposa del caco mayor, que posteriormente terminó confinada y torturada en los sórdidos calabozos del SIN. 

En los días que corren es indudable que en el centro de la preocupación de la emperatriz y su cogollo están en los destapes de Odebrecht y la investigación de los orígenes oscuros de la fortuna del mecenas de Fuerza Popular que fungió de secretario general. Las cosas, según los analistas independientes, pintan feo para los capos del fujimontesinismo.

Por eso es que están apurando el paso. El 2021 está muy lejos. Desde su parapeto congresal apuntan a tomar por asalto el Tribunal Constitucional y el Ministerio Público mientras avanzan en posicionarse en el Consejo Nacional de la Magistratura - a cuyo presidente lo tienen del cogote- para contar con jueces a su medida, aunque los de factura aprista bien pueden darle la mano por su encompinchamiento en las alturas.

Y ya lo dijimos: a PPK le están haciendo la camita. Las interpretaciones auténticas de la constitución  para sentarlo ante la comisión Lava Jato tienen en ese norte. Si va, lo encontrrarán culpable. Si no va, lo condenarán por desacato. Total, ellos son los dueños de la pelota.

El país está advertido, golpe avisado no mata gente...

viernes, 27 de octubre de 2017

PAÍS DE VIOLADORES


Las verdades en el Perú sacan ronchas, desdibujan hipocresías, subvierten conciencias y voluntades.

Por eso es que la afirmación de  que el Perú es un país de  violadores, que se ha extendido en las redes sociales como una gran mancha de aceíte, ha armado un gran revuelo.

A dos de sus aspiciadoras, las congresistas Glave y Huillca, las quieren hacer pasar por el callejón oscuro de la comisión de ética del congreso. La mototaxi naranja las quiere flagelar en público por ese atrevimiento.

Mechita, la premier, haciéndole un guiño a esa bankada, ha pedido que el hashtag  #Perú, país de violadores sea cerrado. No lo soporta.

Lo real es que ni la Glave, ni la Huillca, han dicho nada que no pueda ser corroborado por los hechos.

Es como afirmar que el Perú es un país de corruptos, de ladrones de cuello y corbata, de gobernantes y políticos truchos,de periodistas mermeleros...

La violación  de una operadora del último censo de población, en plena luz del día y prácticamente ante los reflectores de los medios que seguían paso a paso el evento censal, ha desnudado esa realidad, en todas sus dimensiones.

Ha quedado ratificado que en cualquier punto de la ciudad puede existir un violador emboscado. Como ha quedado en claro que hay autoridades que de tales solo tienen el nombre.

No solo pesetearon a los jóvenes empadronadores, o los hicieron mendigar por el pago prometido. También los metieron a la boca del lobo. Pretendiendo después, made in Perú, comprar el silencio de los inocentes.

¿Por qué se arañan entonces Mechita y los fujimontesinistas?

La respuesta es muy simple. Con el neoliberalismo, al cual se asdcriben en cuerpo y alma, no se ha avanzado un milímetro en resolver la opresión de la mujer, la violencia que contra ella se ejerce en todos los planos sociales, comenzando con el económico. Muy por el contrario, el problema se ha profundizado y extendido.

La expansión del capitalismo en el país, su modernización a troche y moche,  ha conllevado una rearcaización de las relaciones sociales. No solamente hay una esclavitud de varones, que un incendio destapó. La esclavitud femenina  es también pan de cada día. Está presente en el hogar, en el trabajo, en el tráfico sexual de mujeres,  en su cosificación como muñecas de placer, de capricho varonil, de deleite visual.

Con el neoliberalismo, impuesto a sangre y fuego en los años 90, la mujer peruana fue lanzada literalmente al arroyo. La desocupación, el hambre y la miseria, arrojaron a la mujer a la búsqueda de un sustento. Les impusieron salarios de hambre y jornadas de trabajo extenuantes y expoliadoras que podía incluso cumplirlas en su casa. Lo tomaba o lo dejaba.

En la otra puerta esperan el proxeneta, el traficante de drogas, listos siempre, con el aval del Estado caficho, para entregar la mercadería al mejor postor: en Asia o en los profundidades de Madre de Dios, en El trocadero del Callao o en La cumbre de Trujillo...

La violencia contra la mujer no puede ser encarada entonces como un simple tema de género, con todo lo importante que pueda ser. Tampoco es un asunto educativo, cultural, policiaco o judicial, sin desmerecer su trascendencia en la solución del problema.

De nada o de muy poco ha servido el hecho de que hoy exista un mayor número de mujeres en los puestos de mando del país - de lo que se jactan los operadores del neoliberalismo- si ellas píensan como los hombres, al seguir siendo esclavas ideológicas  del machismo. 

Peor todavía si los sectores más conservadores y reaccionarios de las diferentes iglesias, posicionados en los partidos gobernantes, han metido sus pezuñas en la interpretación y supuestamente en búsqueda de salidas a tamaño problema. 

Mechita ha anunciado la formación de una comisión de alto nivel para erradicar la violencia contra la mujer. Puro floro. Con anterioridad ya han existido otras movidas burocráticas supuestamente focalizadas para enfrentar esa pandemia. Nada ha ocurrido ni ocurrirá, salvo pinceladas marketeras, porque como hemos visto las raíces de la tragedia social están en el propio ordenamiento, del cual esas comisiones son parte constitutiva.

El camino está en las bases, en los hombres y mujeres de todos los sectores sociales, en sus organizaciones democráticas y autónomas que estén dispuestas a pelear por los derechos de la mujer, como expresión del combate por los derechos humanos en sociedades injustas y opresivas como la peruana. 

En esta pelea, deberá quedar en claro la verdadera naturaleza del sistema en el que vivimos, como también la obligación política y ética de trabajar por una sociedad sustancialmente diferente.






lunes, 16 de octubre de 2017

PELOTA DE TRAPO



UNO 

Veo fútbol desde niño, cuando tuve ocasión de admirar a los argentinos que campeonaron en el sudamericano de Lima, en 1957. ¡Qué equipazo! Escuché al legendario Pipo Rossi gramputear a todo el mundo, hasta el árbitro llevaba pa' la finca. Como también conocí a ese trío maravilloso de magos de la pelota: Maschio, Angelillo, Sívori. Todos bajo la batuta del viejo Stábile. 
El Perú no se quedaba atrás. Huaqui, Terry, Mosquera, Seminario, Rivera... eran unos diablos con el balón. El mismísimo Brasil, padeció después con el equipo peruano para clasificarse al mundial de Suecia del 58. La famosa "hoja seca" de Didí, en el Maracaná -ver foto- nos dejó con la miel en los labios, mientras los brasileños, con Garrincha y Pelé como máximos artilleros, alcanzaban la gloria.

¿Que tenían de común esos malabaristas? Unos y otros habían salido de los potreros de las grandes ciudades. El fútbol, de raíces inglesas y privilegiadas, se había recreado en estas tierras, aclimatándose a la pobreza de los barrios populares. La famosa pelota de trapo fue el símbolo de esos tiempos. 

Porque el fútbol siempre fue y será el deporte de los pobres. Jugarse una pichanga interminable en  los corralones, terrales, callejones... no costaba nada, salvo el tiempo, la requintada o los coscorrones paternos. Por eso es que los barrios orilleros como el de La Boca en Argentina, o el Rímac y La Victoria en Lima, han sido siempre canteras de futbolistas, como lo fueron  los descampados de las haciendas costeñas.
  
En esos espacios se soltaban las habilidades innatas. Afloraban las fintas, túneles, sombreros, chalacas, y los fierrazos que terminaban mandando la pelota hasta el fondo de las imaginarias redes. Eran barrios de bravos, de faites y malevos. Los pechos fríos no tenían cabida en esas confrontaciones. La boquilla funcionaba a las mil maravillas y si no, entraban a tallar los puños y algo más porque no faltaban los Carita y Tirifilo. El temperamento y la autoestima se afirmaban en esas batallas.

Equipos mayores como el Boca Junior o el Alianza Lima  nacieron y se fortalecieron en esos semilleros. Los italianos, que llegaron a Buenos Aíres en busca de futuro y que le dieron vida a los conventillos multicolores de La Boca, y los afroperuanos que emergieron de los algodonales  o de la servidumbre citadina, poblando callejones y corralones limeños donde hervía la vida, fueron los héroes de los tiempos aurorales del fútbol.


DOS
Con la expansión de las escuelas y colegios, el fútbol ganó otros espacios. La educación física, obligatoria en todos los planteles educativos, fue  el gran catalizador de las potencialidades deportivas de niños y jóvenes. En mi querido Monserrate de la vieja Lima, la escuelita fiscal donde cursé mis estudios primarios contaba con un profesor de educación física, y cuando llegué al glorioso Guadalupe ya fue el despelote. A sus grandes patios y sus arcos de fierro para el fulbito,  se sumaba un gimnasio completo y un estadio que estaba en las afueras del casco urbano, hoy Los Olivos.

No se practicaba únicamente el fútbol. El básquet, la natación, el atletismo, la gimnasia...eran otras actividades nada desdeñables.  Cada una de ellas con su profesor especializado. En el fútbol, destacaba José Chiarella, que llegó a ser entrenador del Sport Boys del Callao y que hizo de Guadalupe campeón intereescolar. Mifflin, Muñante, Burella, Salem, Llerena,  Béjar...entre otros, sacaron la cara por la celeste.
Otros colegios, tuvieron sus propios referentes. Miguelito Loayza, el genio que brilló en la selección de 1959, en Buenos Aíres, estudió en el Ricardo Palma de Surquillo,  en tanto que el Mariano Melgar, de Breña, cobijó a los famosos "carasucias" del Defensor Lima, que hizo historia en el torneo profesional; mientras el nene Cubillas brilló en el Ricardo Bentín del Rímac, aunque sus orígenes fubolísticos hay que buscarlos en las canchas polvorientas de Puente Piedra.

No todos los grandes futbolistas de entonces, sin embargo, llegaron a pisar la escuela. El gran Perico León, uno de los bizarros de La bombonera y de México 70, por ejemplo, aprendió las primeras letras gracias a Cubillas en los entretiempos de los encuentros futbolísticos.


TRES

Desde esos años aurorales hasta el presente, mucha agua ha corrido bajo los puentes del río Rímac. La pelota de trapo ya no existe. El fútbol, merced a la expansión tecnológica, ha terminado por entronizarse en el imaginario popular. Hoy, hasta en los últimos rincones del país se vibra al compás de los Guerrero y los Cueva con la blanquirroja;  aunque no pocos, dada la mediocridad del fútbol local, prefieran hinchar cotidianamente por el Barcelona o el Real Madrid.

Los estadios o las lozas deportivas se han multiplicado, como las academias de fútbol y los clubes profesionales. La expansión del capitalismo no ha dejado piedra sobre piedra de los viejos clubes de barrio. El vil metal se impone hasta en los torneos donde se supone debe primar el amateurismo. Lo que no ha cambiado, sin embargo, son las condiciones de vida de los Guerrero, Orejas, Cuevitas y Carrillos, que abundan en los extramuros de la gran ciudad. 

La pobreza y la desnutrición, el desempleo y la desesperación cotidiana por el día a día, siguen complotando contra el desarrollo de las fortalezas deportivas de los niños y jóvenes. Salvo honrosas excepciones,  los gladiadores que en las próximas semanas nos pueden llevar al mundial, tuvieron la suerte de cruzarse con algunos mecenas. Las escuelas y colegios, otrora semilleros de todos los deportes ya no pueden cumplir con esa noble tarea. Los ajustes presupuestales los han reducido a la sobrevivencia

Por eso, cuando entre broma y en serio se dice, en referencia a los partidos  de fútbol con Nueva Zelanda, que será un encuentro entre los que toman realmente leche y los que consumen sustitutos de la misma, están diciendo una gran verdad. Basta ver  las diferencia entre los biotipos de ambas selecciones para darse cuenta de las desigualdades que reflejan el estado del desarrollo económico y social entre ambos países. 

Creo no equivocarme, finalmente, si afirmo que si bien la pelota de trapo en sí ya no es más que una reliquia en cualquier museo del fútbol,  las realidades sociales que le dieron vida no han desaparecido como para pensar en la sostenibilidad de ese deporte como de otros, atletismo o vóley por ejemplo.  Que no nos deslumbren los balones de fútbol de última generación,  las camisetas y chimpunes multicolores, las canchas de grass sintético, los golazos de Paolo o del Orejas, o las tapadas de Gallese. 

Lo que se requiere es un desarrollo multidimensional del fútbol y otros deportes. La realidad, empero, nos dice que bajo el imperio del orden vigente, así vayamos al mundial, los éxitos serán simples fogonazos, flores de un solo día. De lo contrario, a tantos años de su realización,  no estaríamos todavía elogiando los goles de Cubillas en México 70 o las arremetidas del tanque La Rosa y la magia de Cueto en España 82...








lunes, 9 de octubre de 2017

¡ASÍ NO JUEGA PERÚ!


¡Así no juega Perú!

En el Perú, la violencia contra la mujer es como el pan de cada día.

La agreden en la casa, en la calle, en el trabajo, en todos los escenarios sociales. La razón es una sola: es considerada como la última rueda del coche.

Por eso es que el hombre la golpea inmisericordemente: a puñetazos y patada limpia, cuando no la mata; con la mirada ninguneadora, o con el lenguaje de alcantarilla que utiliza en las relaciones de pareja.

Violencia que se hace ostensible además, cuando el hombre somete sexualmente a la mujer.

Pero en el trabajo las cosas no son mejores para la mujer, incluyendo a las que pueden ostentar grados académicos y títulos. Siempre ganarán menos que los hombres, o no tendrán las mismas oportunidades para ascender, por no hablar del acoso sexual, denunciado pero no atendido, o del pecado de salir embarazada, que le puede costar el puesto.

La propia OIT se ha visto obligado a reconocer que si las cosas van como van en el tema salarial, por ejemplo, las mujeres tendrán que esperar -teóricamente se entiende-  hasta el 2087 para alcanzar la nivelación, salvo que los hombres y mujeres nos pongamos las pilas en la pelea por la igualdad de derechos.

El problema no es nuevo en el país. El machismo y el patriarcalismo son tan viejos como el hilo negro. Lo paradójico es que con la modernidad neoliberal, el tan mentado crecimiento económico, no se ha orientado a resolver el problema, lo ha agudizado.

La cosificación de la mujer como un mero objeto de deleite sexual o visual, presente en los medios, es un producto neto de los tiempos utilitaristas que vivimos.

Algo más. La GGTP ha denunciado más de una vez , que en las áreas laborales que han despuntado en los últimos años no rige la disposición de a igual trabajo, igual remuneración. Las mujeres, afirma la central, ganan un 30% menos que los hombres, a pesar de efectuar las mismas labores. 

Sin contar claro, a las trabajadoras informales que cubren las calles de las principales ciudades del país y sus extramuros. Ese es su refugio laboral.

Lo peor o lo más complejo está en el manejo ideológico de esos graves problemas, que no auguran nada promisorio. 

La lucha frontal de los sectores más cavernarios del país contra el enfoque de género de esos temas, orientado a analizar y buscar soluciones desde el plano de la igualdad de hombres y mujeres y de los derechos humanos, es una gran barrera para la atención de conjunto de las diferentes aristas que comprende la violencia contra la mujer.

Visión retrograda que tiene en el Estado o en la Iglesia oficial, puntos de apoyo para su desborde y expansión.

Pero cuidado, no es un tema únicamente educativo o cultural, tampoco es un asunto que involucre únicamente a los sectores más pauperizados del país. 

Últimamente un connotado académico de la universidad del Pacífico y de San Marcos -¿ya se pronunció la decana?- le metió cuello a su pareja, como ayer, otro empingorotado sujeto, barrió las calles miraflorinas con el cuerpo de su novia.

El problema, como vemos, hay que abordarlo en todas sus dimensiones y no por partes. El combate por la plena igualdad entre el hombre y la mujer y el manejo del problema como expresión consustancial de la defensa de los derechos humanos, deben constituir por ello elementos claves en toda opción democrática y renovadora, cara al siglo XXI.

domingo, 8 de octubre de 2017

NO CAIGAMOS EN EL JUEGO


Despabilémonos. ¿Ustedes creen que a la derecha en el poder les interesa realmente las habilidades y los goles de estos nuevos gladiadores del fútbol peruano, que están a un paso de llevarnos al mundial de Rusia?

La respuesta es negativa. Lo único que quiere esa derecha es usufructuar políticamente de la euforia, del entusiasmo, del apasionamiento de las multitudes, ante la probabilidad de una clasificación a la máxima fiesta del fútbol mundial.

Por eso es que en medio del júbilo popular por el empate en La bombonera, PPK y su inefable ministro de justicia acaban de expectorar a los miembros de la comisión de gracias presidenciales, que le había dicho mil veces ¡no! a los intentos de indultar al caco y asesino de la Diroes.

La nueva comisión está presidida por un hombre de ¡92 años! que según su hoja de vida no reune los requisitos mínimos  para hacerse cargo de una responsabilidad tan compleja y delicada. 

A no dudarlo, ese señor será simplemente un hombre de paja al servicio de quienes desde siempre, pisoteando la normatividad legal nacional e internacional y su encuadramiento ético, quieren ver en la calle a quien no vaciló, codo a codo con Montesinos,  en hacer trizas el Estado constitucional de derecho y el quehacer político, para robar, asesinar, secuestrar, corromper...

Los herederos de esa dupla perversa, en la misma línea de sus líderes históricos -que hizo de las vírgenes que lloran o de la prensa chicha, los distractores principales para tapar sus crímenes- busca ahora convertir el alborozo deportivo en la cortina de humo perfecta para cubrir, otra vez, sus amenazas contra la estabilidad constitucional y democrática.

La mototaxi naranja, desde su cochera congresal, quiere dinamitar las investigaciones fiscales abiertas contra su jefa. La amenaza está lanzada, a todo viento,  la propia emperatriz ha salido de las tinieblas para tirarle barro a los fiscales que le están metiendo diente a sus oscuras movidas financieras, al igual como lo están haciendo con las operaciones de su mecenas Ramirez  - que de cobrador de micro pasó a ser un magnate- y con García y sus testaferros.

Para sus propósitos, en uno u otro caso, la derecha requiere insensibilizar la conciencia del pueblo, embotarla ideológicamente. El fútbol, la probabilidad de ir al mundial de Rusia, les brinda esa oportunidad que no la están desaprovechando. Por eso es que hoy desayunamos, almorzamos, y comemos fútbol. 

Todos los medios se la están jugando al fútbol, a la clasificación, contexto en el que los verdaderos héroes, los jugadores, sus vidas, sus esfuerzos, sus goles, sus mejores jugadas, sus sueños... se transforman en meros insumos de esas campañas mediáticas adormecedoras.

Esa es la razón por la que en un envío anterior  decía que no había que perder la chaveta. Gocemos con las habilidades de un Cuevita o de un Carrillo, gritemos los goles del Orejas o de Guerrero, aplaudamos a rabiar las tapadas de Gallese...pero no dejemos de pisar tierra, de mirar críticamente el entorno económico y social, donde la derecha tiene listas yucas como las arriba señaladas. ¡No hay que caer en su juego!