martes, 25 de marzo de 2008

PAVAROTTI



Franco, franco, no recuerdo cuando te conocí. De repente fue en El yugo, o quizá en La ramadita, cuando con Aurelio, Goyo, Andrés y Vicente, convertíamos el día en noche y la noche en día, mientras un puquial de cervezas al polo preparaban la tarde para que corran los dados soltados por el cubilete milagroso: ases, trenes, cajones de muerto, chinas... en jornadas gloriosas de aserrín y júbilo, de júbilo y aserrín. En esos trances eras todavía Gustavo Chávez Villacorta, o simplemente Gustavo. ¿Cuándo te convertiste en Pavarotti? Eso si la tengo clarita, fue en La Facultad, cuando ingresabas ligerito, casi al trote para meterte a las aulas, y salir, siempre rapidido, el INEI no perdona, decías mientra tu sonrisa querendona repartía saludos a diestra y siniestra. ¿Por qué Pavarotti? preguntó tu viuda, si no cantaba. Fue por tu figura generosa, amplia, por tu barba arregladita pero propia de los desarreglosos años 70, por el derroche de alegría y caballerosidad que te gastabas, a pesar de que de tiempo en tiempo asomaba tu temperamento esquinero, pero al que le ponías rápidamente paños fríos con una sonrisa apaciguadora, que escondía hábilmente tu vergüenza torera.

Nadie esperaba tu partida. Te fuiste rapidito, tanto así que todavía suena el eco de tus pasos en las oficinas por donde pasaste a despedirte, y hay quienes creen que aun no has bajado de clases. "Me voy a Guatemala", dijiste una y otra vez, mientras apretabas manos y repartías besitos. Dicen que las despedidas son muy tristes, pero nada de eso hubo en ese caluroso día en que por última vez pisaste las aulas de tu Alma Mater.

Pero no te fuiste solamente a Guatemala, finalmente optaste por llegar a La Habana, para no regresar más. Así me lo dijo Ricardo, tratando con una mueca de arrugas de ocultar su nerviosismo y palidez por la noticia que trasmitía. Pero así es el mundo puto - como decía mi abuelo- hoy estamos y mañana no.

Alas y buen viento Pavarotti. Gracias por tu amistad, por tu inquebrantable lealtad, supervalorable en estos tiempos de dobleces y travestismo.

2 comentarios:

  1. Muchas Gracias por tus lindas palabras un abrazo de toda mi familia.
    Gutavo (hijo)

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  2. Hace poco me enteré de la triste noticia en el INEI cuando quise pasar a saludarlo... fue un gran maestro para mi. Ya descansa en paz... Hasta pronto maestro. Lindo mensaje Sr. Alberto Mosquera.
    Roxana C

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