miércoles, 13 de mayo de 2009

MADRE,
EN EL IMAGINARIO
POPULAR



Lo comentábamos en la sobremesa de ayer: No hay mejores intérpretes del vals Madre, como lo afirmaban Jorge Osorio y Hugo Lezama, que el recordado trío Los Chamas, que fue integrado por Washington Gómez, Oscar "Pajarito" Bromley y Rolando Gómez, todos lamentablemente navegando ya en el mar de las eternidades. Andrés Huguet agregó la historia de las circunstancias en que Manuel Acosta Ojeda creó el vals: en el bar El Silletazo, de Surquillo, el barrio de Vicente Fernández, otro de los contertulios, cuando el célebre MAO, en compañía de Carlos Hayre, recordaban a las autoras de sus días.
Por mi parte, hice mención al día en que Madre se escuchó por primera vez en la voz de Los Chamas, versión que conocí gracias a Guillermo Fowks, quien tuvo la gentileza de hacerme llegar un cruce de correos entre sus patas Pacho y Ángel; diálogo que ponemos a su disposición, luego de alcanzarles la ruta de youtube en donde podrán escuchar tan emblemático vals interpretado justamente por el trío en mención.

http://www.youtube.com/watch?v=C26UTbwwzF0&feature=PlayList&p=F3FE6904CAF227CB&playnext=1&playnext_from=PL&index=6

Pacho:

¡¡¡...Feliz Día para todas las mamás de la familia y de nuestros queridos amigos...!!!! No pudieron ser más oportunos los e-mails, sobretodo en una fecha, tan especial, como lo es: "El Día De La Madre". Sí, al minuto, de escuchar las dos versiones del Vals, "Madre", estuve a punto que me brotaran algunas lágrimas y, no puedo negarlo, me sensibilizaron absolutamente. La versión más emblemática - dicho por los conocedores, expertos de nuestra música - es la de "Los Chamas" y fue un himno (porque, lamentablemente, ha dejado de serlo) entre los 50 y 60's (casi 20 AÑOS). No había actuación en el mes de la Madre, que no se escuhara e interpretara en diversas radios y escenarios; especialmente, en los colegios.

¿Por qué lo de emblemático".-

No solamente lo es por su letra (no se había ecrito, hasta ese momento, canción de ese tipo) y por la gran calidad interpretativa del trío los Chamas - sobretodo la prodigiosa primera, voz, "Pajarito Bromley"



La historia, avalada por su compositor, Manuel Acosta Ojeda.-


Continuando con lo dicho en los sites, que Pacho, gentilmente, nos diera... Estando, prácticamente, en la "víspera" de tan magno evento y, habiendo entregado Acosta Ojeda la composición, escrita en la funda de una paquete de cigarrillos - a falta de papel en el bar -, al trío "Los Chamas", ya famoso por "esos entonces (no existía la TV), en el programa criollo, en vivo, animado por un "monstruo" de la locución, David Odría, deciden, por obvias razones, interpretarla en El Día de la Madre".

Después del protocolo de la presentación, a cargo del Sr. David Odría... "Seguidamente escucharán Uds un especial tema...". Llegan los aplausos y empieza el trinar de las guitarras, la exquisita melodía y la extraordinaria tesitura de esa primera, prodigiosa, voz, "Pajarito" Bromley... Al vocalizar los primeros pies de verso, la gente absorta, en absoluto silencio, se entrega al profundo mensaje de la canción; al significado que cala el alma y que mueve las entrañas. Era más que una canción... Casi a la mitad de la interpretación, cuando el auditorio, ganado por la magnífica interpretación de Bromley, acompañada, además, - quiérase o no - por la tristeza de cada nota, emanada del rasqueteo de cada una de las dos guitarras, Bromley,, irrumpe e interrumpe la canción. Se había quebrado y con llanto, "de hombre", "a viva voz", que no era parte de la interpretación, hizo llorar, también, al animador, David Odría, a los otros dos miembros del trío y al auditorio, en pleno; además de miles de radioescuchas que, en ese momento, seguían el programa y, desde luego, la canción.

Epílogo.- ¿Qué había pasado?
Precisamente. cuando la letra entregada a "Los Chamas", y, a la vez, a la primera voz, como ocurre en la vida común, en la vida diaria, éste había discutido, muy seriamente, con su mamá, por "eso de la mala vida que llevaban los cantantes criollos, trabajando de noche y llegando en la madrugada...borrachos". La, ahora, inmortal canción era, sin duda, un recuento de su propia, y dramática, realidad; ese mismo día, ya en su casa, hizo, exactamente, lo que decía en su interpretación...
"...Madre, cuando recojas con tu frente, mi beso..." "...Madre, esas arrugas se formaron pensando..." "...Madre, tus manos tristes , como aves moribundas..." "...Y, por último, Madre, deja que me arrodille, y sobre tu regazo, coloque mi cabeza, y dime ¡Hijo de mi alma!!!, para llorar contigo..." -.-

Un fortísimo abrazo,

Ángel.

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