jueves, 9 de diciembre de 2021

SALVADO POR LA CAMPANA

 

Hablando en términos pugilísticos, al presidente Castillo lo salvó la campana. Cuando todo indicaba que estaba al borde del nocaut, sus movidas políticas de último momento, y los propios errores del golpismo ultraderechista, le permiten seguir en la pelea, pero seriamente magullado y advertido.

O cambia, o se va, le han dicho los propios dirigentes de los partidos cuyas bancadas congresales, con sus 76 votos -contra los 46 de los golpistas- le salvaron el cuello en el último pleno congresal.

Cambiar es la voz, nadie lo duda. Pero las interrogantes que fluyen son: ¿en qué cambia el presidente? Y, ¿hacia donde cambia su gestión ? Partidos como el de Acuña, la tienen clara. Lo acaba de manifestar el propio Acuña: el gobierno, sostiene, tiene que olvidarse, por ejemplo, de su convocatoria a una Asamblea Constituyente.

No ha soltado más prenda, pero con lo revelado ya es suficiente para darse una idea de hacia dónde quiere que Castillo enrumbe el barco. El dueño de la Vallejo aspira a que el presidente Castillo siga navegando en las aguas de lo establecido, de la quietud del  statu quo. En otras palabras, el mandatario debe olvidarse de sus reformas electoralmente prometidas. Para un hombre como Acuña, acostumbrado a los chalaneos y traiciones de la política criolla, esos giros  no constituyen problema alguno.

¿Y con qué gente debe rodearse el presidente en la cabina de mano? Todos saben que uno de los talones de Aquiles del maestro chotano es su poco cuidado en la selección de sus hombres de confianza. Ha preferido al cuadro del partido que lo postuló como candidato presidencial, al paisano, al amigo, al familiar, al maestro antisutep…

Pues bien. Uno de los dirigentes de Acción Popular que tuvo un tete a tete con el presidente antes de la votación del pasado martes, ha sido claro. Le ha mostrado el abanico de posibilidades que existen en el mundo empresarial, académico, profesional, etcétera para escoger adecuadamente a los técnicos que necesita su gestión.

No hay que tener 5 dedos de frente para entender que esos técnicos no se mueven en el marco de las mismas coordenadas ideológicas y políticas del presidente Castillo, al contrario. Son hombres del sistema, les interesa la eficiencia, el pragmatismo, las cifras macroeconómicas en azul y nada más. Es decir, están impregnados del mismo espíritu de los tecnócratas neoliberales que desde los años 90 han tomado el Estado por asalto.

Ahora bien, Perú Libre, cuya bancada coqueteó con la vacancia presidencial, pero que finalmente se alineó con el maestro y rondero, tiene también su visión de cambio para la presente coyuntura. En términos puntuales: si Castillo se convirtió en un apóstata al alejarse del ideario y de las propuestas de campaña, pues es hora de que vuelva al redil. Nada de lo que ellos llaman derechización del régimen y alianzas con los caviares debe quedar en pie. El partido debe volver al gobierno.

Formalmente, la pelota está en la cancha del presidente Castillo. Realmente no es así, en tanto que la palabra de los pueblos del Perú, los grandes protagonistas de la historia, no ha sido todavía escuchada con fuerza en la presente situación política.

La ultraderecha ha pretendido movilizarla y utilizarla para sus fines sediciosos. Pero, como siempre ha ocurrido, la derecha lo que ha buscado son clientelas, gente desesperada por ganarse unos cuantos soles a cambio de su presencia y sus gritos. Es decir, no ha buscado ciudadanos.

Desde las canteras de la izquierda la presencia de gremios y colectivos de ciudadanos en contra del golpismo, así como las opiniones de intelectuales y personalidades democráticas, demostraron, una vez más, las fortalezas de sectores sociales que a pesar de mostrar  desencanto con el gobierno del maestro Castillo, salieron a calles y plazas a defender su elección, el voto ciudadano, al mismo tiempo que le cerraban el paso a los conspiradores.

Pese a ello, si se es consciente que la ultraderecha golpista, derrotada el martes pasado, volverá a intentar vacar al presidente Castillo, quizá sumando más votos, es evidente que no hay que sentirse satisfechos con las movilizaciones populares últimas con todo lo importante que hayan sido.

Lo que queremos decir es los pueblos tienen que ponerse el alma en esta lucha democrática contra los sediciosos. La amenaza del fascismo no es una fantasía. Las avanzadillas reaccionarias de prontuariados y ex militares han ganado presencia en las calles; mientras los partidos golpistas a los que sirven afinan sus relaciones con la internacional fascista que se va vertebrando en esta parte del mundo.

En ese contexto, dándole el rostro a los intereses de esos pueblos, a sus aspiraciones, dramas y sueños, el presidente Castillo tiene la obligación de mejorar su gestión,  dotándola de las herramientas modernas de gobernanza,  y de un norte político claramente definido.

Finalmente, sin renunciar a su vocación de transformación como quiere la derecha, ni de hacerles concesiones al infantilismo izquierdista, el profesor chotano tiene que perfilarse como el gran líder de las jornadas que se orienten a sentar las bases de un nuevo país. El profesor Castillo ha entrado a la historia por la puerta grande, que no lo arrojen de ella por la puerta falsa.

Puente Piedra, 09 de diciembre de 2021

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