¡QUÉ LA PASEN
RECONTRABIEN!
Como muchos saben, no soy amigo de la Navidad, me jode su mercantilización, que revela las fisuras sociales, el abismo que separa a unos peruanos de otros, en especial a los niños, los supuestos héroes de esa fiesta. Sin embargo, la vida me ha enseñado a sacarle la punta a ese viejo lápiz y hacer de la Navidad un motivo más para convertir a la familia en una lámina de acero, y de la amistad una zona liberada, donde siempre flameen las banderas de la confraternidad y del buen humor
Este blog me ha permitido llegar al millón de amigos, a quienes no conozco personalmente, pero de quienes regularmente recibo sugerencias, observaciones, felicitaciones, críticas y de vez en cuando un patadón de intolerancia, que me permite -lo digo con franqueza-conocer más las interioridades subjetivas del ser humano. A ese millón de amigos van mis deseos de paz, de felicidad y bienestar.
Y a esa parte del millón de amigos a los que si conozco personalmente, y sé de sus debilidades pues que no se pasen de la raya en los festejos, que eso de que en el 2012 se acaba el mundo es una creación del neoliberalismo para hacer realidad esa monserga de ¡comprar, comprar, que el mundo se va a acabar! No se olviden, además, que hay un nuevo Reglamento de Tránsito.
Y para ellas - no me refiero a las botellas- sino a mis amigas de carne y hueso, mi recomendación de que tengan piedad de sus economías, que el mundo es mucho más que el Jockey Plaza,Wong o Metro, y que en estas fiestas hay que hacerle caso a las abuelitas que en medio de los villancicos, tragos, pavos y etcéteras de todo tipo, siempre buscan un rinconcito donde poder tomar en paz un buena taza de chocolate caliente con su tajada de panetón con mantequilla y sanseacabó.
Un abrazo para todos, y como siempre ¡salud!
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