EL TONAZO
ES EL 16
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Será en el Bolívar...
Justo Linares Chumpitaz
Como es usual y como suele ocurrir en toda buena familia, la gente de ULTIMA HORA, es decir todos quienes contribuimos a hacer de ese querido periódico el rey de los tabloides, feliz calificativo de Guillermo Thorndike, nos reuniremos nuevamente para celebrar la aparición de nuestro Diario.
El periódico salió a las calles de Lima el viernes 13 de enero de 1950. Nosotros lo recordaremos en conjunto, el sábado 16 de enero de 2010, con motivo de cumplirse sesenta años de su fundación.
En esta ocasión hemos escogido uno de los lugares más identificados con la ciudad capital, el Gran Hotel Bolívar de la plaza San Martín. Fue el establecimiento más emblemático desde su apertura el 21 de julio de 1924. Todas las autoridades, dignatarios o personajes de nivel mundial que llegaban a Lima estaban obligados por la tradición a alojarse en tan bello lugar de hospedaje.
Era la época en que “la aristocracia” sentaba sus reales en la cuatricentenaria ciudad de los virreyes. El célebre Grill Bolívar en el que nos reuniremos el día 16, era el rincón más exclusivo de Lima.
La soberbia arquitectura del Bolívar, que hace hermoso conjunto con el resto de edificios de la vieja plaza, es testigo mudo de una época en que virtualmente todo se gobernaba desde su señorial interior. Recorrer sus rincones es trasladarse en pequeño a Versalles. Si por allí se pasearan las ánimas de tanta gente adinerada o efímera dueña del poder, tal vez podrían narrar pasajes del ayer que no han sido recogidos en texto alguno de historia.
Fiesta única en el mundo
Quienes conocen de tradiciones del periodismo mundial, dicen que las reuniones que realizan los periodistas de ÚLTIMA HORA, constituyen un hecho único en su género. El periódico desapareció en 1984, pese a lo cual sus trabajadores continuamos con la tradición de reunirnos anualmente el 13 de enero.
¿Por qué?
No se trata de conmemorar una muerte sino celebrar el nacimiento de un periódico que, gracias a sus trabajadores, fue el más popular de todos los tiempos. El 13 de enero de 1950 no se creó solamente un periódico. Se fundó una familia.
Fue el primero y el único que estableció una perfecta identidad entre el pueblo peruano y un personaje diario de papel. Usted puede recorrer las colecciones en la Biblioteca Nacional y gozará, ahora en 2010, con el mismo ancho humor que lo celebraron quienes lo leyeron apenas salida la edición de la imprenta de Baquíjano.
ÜLTIMA HORA fue hecha estrictamente para reírse de la vida. Sus llamativos titulares eran todo un arte de atraer a la sociedad. El periódico tomaba el lado amable de la noticia. En sus páginas interiores bullían las columnas escritas por maestros del periodismo dispuestos a enterar a su público con el dato certero, mordaz, lacónico, concreto, imprescindible.
Es muy importante señalar que hubo vasos comunicantes que permitieron ese amor en doble vía, entre pueblo y su periódico. Fue porque los más célebres de sus periodistas, desde la fundación, lo tomaron todo al mataperreo, es decir encantaban con su frescura, su candor. Era gente con mucha esquina.
Veamos sino: Raúl Villarán tenía 20 años cuando audazmente inició la verdadera revolución del periodismo en UH, en enero de 1950. Toda su corte frisaba esa edad veinteañera, Cuatacho, Lucho Loli, el Cumpa Donayre, Coco Meneses, Toribio Gol, Luis Curie, el ingeniero La Rosa, Efraín Ruiz Caro, Guido Monteverde, Álvarez del Villar. Por favor, ponga también a “Pocho” Rospigliosi, que escribió secretamente como colaborador de la primera hora de UH.
¿Y los fotógrafos? Allí está la magia de los lentes del gringo Antonio Hartman, del cholo Cruz, del gordo Marcos Lerner, Javier Beteta, Pedro Chávez, Óscar Retto.
¿Y los dibujantes? Ellos supieron interpretar el alma popular peruana y llevaron al cartoon a personajes que usted veía a cada rato en cualquier parte de Lima. Al pícaro Sampietri de Fairlie, campeón de los zampones (el personaje y su creador); Serrucho de David Málaga, el tipo que se adelantó a su época e hizo que los serranos cambiaran radicalmente a Lima, cambiando ellos mismos; la sensual Chabuca de Luis Baltazar, la chica que anticipó el papel de primacía que tiene la mujer en la sociedad peruana de hoy. Para completar la transformación inaugurada en el Perú por Chabuca, solo falta que pronto tengamos una presidenta de la República. ¡Agárrense porque Luis Pais lo profetizó en 1952!
¿Es o no motivo para celebrarlo este 16 en el Bolívar? ¡Siiiiiiiiiiiiiiiiii…!
Adherentes pasar por Cajatambo con veinte luquitas
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