FUE UN BUEN TIPO MI VIEJO
No creo que Piero se moleste si le birlo por unos instantes una frase que es de su autoría. La pequeña diferencia está en que él habla en presente: ES UN BUEN TIPO MI VIEJO, yo lo hago en pasado, porque mi padre alzó vuelo a la eternidad hace casi un año.
Creo que se cansó del frío limeño y como buen serrano, con sus 88 calendarios a cuestas se marchó en busca del sol, del verdor del valle de Cajamarca, donde nació, de sus piedras, árboles, cerros, ríos y fragancias.
Porque a pesar de los casi 70 años que vivió en Lima, nunca dejó de ser cajamarquino. Se abrió un espacio a codazos en la vieja ciudad, se guareció en ella, pero su alma siguió perteneciendo a su terruño, a donde volvió cada vez que pudo, a reciclar su identidad, a encontrarse con los suyos, a cantar, bailar y recordar, para mantener viva la memoria.
De seguro que ahora debe estar trotando por esos pagos, repitiendo quizás la jornada aquella que lo llevó - de un solo tirón - desde la Costa, donde había vivido espantando loros- hasta Cajamarca, pasando por un costado de San Miguel de Pallaques, para terminar en Chontapaccha, casi muerto de cansancio, pero resucitando con sus buenos tragos de chicha de jora.
O de repente está por los frailones, recorriendo el antiguo camino de arrieros, por donde anduvo la primera vez que salió de Cajamarca rumbo a Chilete y al cuartel no se cuantitos de San Pedro de Lloc, camino que gustaba de mirar, vejancón ya, desde un balcón del hotel Plaza, en pleno centro de Cajamarca.
O también, por qué no, puede estar dándose una vuelta por Río Seco, uno de esos recovecos por donde solía ir recogiendo víveres para los franciscanos, en cuyo convento bebió del buen vino de los curas, para asentar casi siempre un buen atracón de hostias.
En fin, por ahí debe estar el veterano, dándole a la baila como solía decir, satisfecho de haber conquistado Lima, como lo había soñado en Columbo, mientras ordeñaba vacas, arrancaba capulís o retozaba en los maizales.
Por ello creo, con perdón nuevamente de Piero, que fue un buen tipo mi viejo.
Junio de 2007
Alberto Mosquera Moquillaza
No creo que Piero se moleste si le birlo por unos instantes una frase que es de su autoría. La pequeña diferencia está en que él habla en presente: ES UN BUEN TIPO MI VIEJO, yo lo hago en pasado, porque mi padre alzó vuelo a la eternidad hace casi un año.
Creo que se cansó del frío limeño y como buen serrano, con sus 88 calendarios a cuestas se marchó en busca del sol, del verdor del valle de Cajamarca, donde nació, de sus piedras, árboles, cerros, ríos y fragancias.
Porque a pesar de los casi 70 años que vivió en Lima, nunca dejó de ser cajamarquino. Se abrió un espacio a codazos en la vieja ciudad, se guareció en ella, pero su alma siguió perteneciendo a su terruño, a donde volvió cada vez que pudo, a reciclar su identidad, a encontrarse con los suyos, a cantar, bailar y recordar, para mantener viva la memoria.
De seguro que ahora debe estar trotando por esos pagos, repitiendo quizás la jornada aquella que lo llevó - de un solo tirón - desde la Costa, donde había vivido espantando loros- hasta Cajamarca, pasando por un costado de San Miguel de Pallaques, para terminar en Chontapaccha, casi muerto de cansancio, pero resucitando con sus buenos tragos de chicha de jora.
O de repente está por los frailones, recorriendo el antiguo camino de arrieros, por donde anduvo la primera vez que salió de Cajamarca rumbo a Chilete y al cuartel no se cuantitos de San Pedro de Lloc, camino que gustaba de mirar, vejancón ya, desde un balcón del hotel Plaza, en pleno centro de Cajamarca.
O también, por qué no, puede estar dándose una vuelta por Río Seco, uno de esos recovecos por donde solía ir recogiendo víveres para los franciscanos, en cuyo convento bebió del buen vino de los curas, para asentar casi siempre un buen atracón de hostias.
En fin, por ahí debe estar el veterano, dándole a la baila como solía decir, satisfecho de haber conquistado Lima, como lo había soñado en Columbo, mientras ordeñaba vacas, arrancaba capulís o retozaba en los maizales.
Por ello creo, con perdón nuevamente de Piero, que fue un buen tipo mi viejo.
Junio de 2007
Alberto Mosquera Moquillaza
No hay comentarios:
Publicar un comentario